General Fabricio Cabrera: “Tengo sentimientos encontrados pero respeto la ley”

general

-Para evitar entorpecer la investigación, uno debe ser respetuoso y juicioso y no hacer intervenciones que puedan dañar el trabajo de los especialistas, afirma el general ® Fabricio Cabrera, respecto de la muerte de su hija Andrea, al parecer intoxicada con éxtasis, por acción de terceros.

Cabrera habló con el Sistema AS (Artunduaga Noticias):

-Si usted mira todo el contexto del informe de Medicina Legal, dice claramente que ella no tenía antecedentes de consumo de drogas alucinógenas. Además le hicieron 370 pruebas de toxicología, solamente le salió la cantidad de éxtasis, que fue lo que le echaron a la niña. Ahí se puede ver claramente que no consumía ningún tipo de drogas con anterioridad, que ella era una niña sana.

Como padre uno tiene la certeza de sus hijos y yo no me voy a poner a hacer apología en éste momento. Hay que dejar que investiguen, que miren, que le pregunten a su gente más allegada, con los que salía a disfrutar, a bailar, a sus amigos; que investiguen en los hospitales, clínicas, a ver si mi hija alguna vez tuvo algún inconveniente por esta circunstancia.

Entonces, como le digo, eso para mí se defiende solo.

Mi responsabilidad como padre es defender su memoria y defender su honra, porque ella estaba con otras amigas, una de ellas también fue lesionada, fue víctima con una de éstas sustancias. Por fortuna en la amiga la droga no actuó de igual manera, porque usted sabe que estas sustancias obran diferente de acuerdo a la constitución del cuerpo; y a una la terminó matando, como le sucedió a mi niña y a la otra, gracias a Dios, no pasó a mayores.

Siempre se ha dicho que estaba con amigos, ¿hubo extraños en esa reunión final?

Estaba con dos de sus mejores amigas, de hace muchos años, con las que ha compartido, las conocemos en familia, había una cuarta mujer que no es amiga de ellas, tal vez conocida y había 4 jóvenes, de los cuales a uno lo conocía. Andreita tenía amistad, no amistad sino conocimiento de las personas.

Estos casos se vienen dando igual. Es la preocupación que tengo frente a la sociedad y les quiero dejar éste mensaje, lo mismo que sucede con que las principales violaciones sexuales de niños provienen de las personas más cercanas: amigos, familiares, tíos.

Usted se va a un lugar de estos y, Andreíta era una mujer de 25 años, hecha y derecha, que sabía el bien y el mal, que nunca estuvo involucrada con ningún tema de drogas, afortunadamente, que conocía qué era el éxtasis, porque eso ya es normal hoy en día en la juventud, muchas de las personas están en fiestas y emplean estos elementos.

Andrea tenía conocimiento y tenía claridad; entonces lo que yo decía, lo triste y lo lamentable de eso, es que ellas no iban a pensar, ya que estaban con personas muy conocidas, que les fueran a echar nada en sus bebidas para poder acceder a ellas sexualmente, porque esa es la realidad, eso se está convirtiendo en un comportamiento donde no se sigue ninguna norma moral; y los jóvenes no miden las consecuencias de lo que esto significa, se convierten en depredadores sexuales, no miden las consecuencias de lo que puede incidir en la salud de algunas personas; y esto es el pan de cada día.

La sociedad no puede tener doble moral en este sentido, mucha gente no denuncia esto, o a mucha gente le pasa y le sucede, y piensan que de pronto fue que se pasaron de tragos, a otros les da pena y otras personas no lo hacen porque denunciar en este país es supremamente complicado, hay que hacer colas de 6 o 7 horas y la gente desiste por muchas de estas situaciones; y más cuando no hay consecuencias lamentables como le sucedió a mi hija.

General Cabrera, ¿le entiendo que lo que pretendían era darle esa droga para doblegarla y violarla?

Pues yo considero que esa es la hipótesis que tenemos, porque tampoco vamos a pensar que ellos la querían asesinar voluntariamente, no era tan premeditado.

Como le digo esa es una costumbre, que así no se quiera aceptar, es una costumbre que se está dando en la sociedad y es muy recurrente, lamentablemente, a ese grado de degradación hemos llegado en la actualidad.

Una pastilla de esas es muy fácil de diluir, usted la tritura y la diluye y no se dan cuenta.

Ahora, como le dije, Andrea era una mujer madura, una mujer de 25 años, una mujer que sabía todas las consecuencias y ella conocía claramente sobre como todo este tipo de drogas, cómo son usadas entre los jóvenes y hasta muchas personas allegadas o conocidas de los muchachos, eso lo saben todos, entonces ella tenía claridad al respecto.

Andrea era una persona supremamente estable, que tenía muchos sueños, y no me lo pregunten a mí, porque la gente dice, para un padre ningún hijo es malo. Yo en eso siempre fui muy objetivo con mis hijos, porque los hijos tienen fortalezas y debilidades; y las debilidades son las que uno más les debe ayudar a enfrentar en todo los órdenes y siempre le doy gracias a Dios, porque la formación que le dio la mamá y su abuela, porque yo siempre estaba por fuera por mi trabajo, fue un acompañamiento permanente, una formación moral sólida; y gracias a Dios, nunca mis hijos tuvieron ningún inconveniente o tacha por el tema de las drogas.

Sentimientos encontrados

General Cabrera, ¿se siente rabia, odio, sed de venganza; que sentimientos pasan por su corazón?

Hay sentimientos encontrados, claro que sí, rabia y odio, pero considero que uno debe ser una persona objetiva y debe pensar con cabeza fría. Por eso me di la tarea de seguir y acatar todas las normas de las leyes que han establecido los hombres en la tierra, las normas jurídicas y demás; para poder defender, tanto la memoria de mi hija, aunque yo sé que ella está tranquila, está descansando.

Somos una familia católica, muy creyente y ella estaba en grupos de oración, mi hija era EMAUS también, entonces sabemos que ella está tranquila. Pero lo que yo no puedo permitir es que vayan a manchar el nombre de mi hija o se pretenda adejar como si fuera un accidente, porque hay las pruebas de que no fue así.

Y en segundo lugar, mi paz y tranquilidad será la de luchar para que esto no se vuelva a presentar con otras personas, con otras mujeres, con otras niñas. Ese es mi afán, esa es mi lucha. Y ya, como hablábamos con la mamá de la niña, no albergamos odios en nuestros corazones porque eso es complejo y no buscamos que culpen a alguien, sino que se sepa realmente que fue lo que pasó.

¿Cuántos son en la familia, general Fabricio Cabrera?

Tenemos un hijo menor, Andrés, que era el mejor amigo de su hermana, menor que ella dos años, 23 años tiene mi muchacho.

Familia huilense

¿Cuáles son sus vinculaciones con el Huila General Cabrera?

Yo nací en Bogotá, pero mi corazón siempre ha sido huilense. Entré al ejército demasiado joven y me la pasé viajando por todo el país. Mi padre es huilense, es Reynaldo Cabrera y mi madre es Gloria Ortiz de Cabrera; y la mayoría de primos y familiares están en Neiva.

Una política pública

-Esta debe ser una de las oportunidades para que se logre establecer una verdadera política pública en todos los temas relacionados con las drogas; y una concientización a la juventud de que esto, en primer lugar, es supremamente grave, es un mal que está destruyendo la sociedad. Fuera de eso, que también aprendan a mirar las consecuencias de lo que pueda hacer o realizar un acto similar pensando que no va a tener repercusiones graves. Las reacciones en los cuerpos son completamente diferentes.

A su amiga, que gracias a Dios, está viva y recuperándose bien, no le causó la muerte, pero la reacción que causó en la constitución de mi hija si fue fatal. Entonces considero que todos estos temas deben de ser fundamentales para culturizar a los jóvenes; y además, para que se den cuenta del peligro de las drogas y las consecuencias que pueden tener al usarlas en las personas tratando de privarlas de su voluntad.

Pin It

Audios

Las terribles motos: German Manga

Winston Manrique, de Neiva para el Mundo

"Su pareja la asesinó": Coronel León

Las elecciones parlamentarias definirán la presidencia: Carlos Ariel Sánchez