SIN PLANEACIÓN ESTABLECIDA NO HABRÁ DESARROLLO REGIONAL

TOMÁS MURCIA OLAYA

Cumplieron dos meses de estar en ejercicio de sus cargos, los actuales alcaldes, gobernadores y los miembros de las corporaciones públicas, tiempo muy corto para hacer balances sobre las gestiones y las soluciones a implementar tanto en las distintas municipalidades como en orden regional, y es que cada cuatro años tenemos que empezar de nuevo, y muchas veces nos toca ver que lo que nos prometieron se quedó en efímeras ilusiones que golpean el desarrollo de nuestros territorios y que tristemente desaparecen en el olvido de los nuevos gobernantes, es lamentable que uno de los principios básicos del desarrollo se tenga que cambiar cada vez que vamos a las urnas, me refiero es a la planeación que debe centrar sus propósitos a muy corto plazo por capricho de la misma ley.

Hoy en día, vemos que los cuatrienios pasan muy rápido y las obras no se ven o peor aún, no se ejecutan, a esto se le suma otro problema que se tiene y es el cambio de Gobierno Nacional cuando los actuales burgomaestres están a mitad de periodo, conllevando con ello, a demoras en las gestiones y ejecuciones de proyectos que muchas veces vienen andando y que se estancan producto de los modelos políticos e ideológicos de quienes asumen el poder, sin contar, los graves hechos de corrupción que en muchas ocasiones acompañan las eternas obras públicas.

Se podría pensar que es culpa del modelo jurídico político que tenemos, el que nos tiene consumado a unos atrasos sociales que no deberíamos estar padeciendo, pero lo cierto es, que independiente del modelo, el cual tampoco debe acentuarse dentro del unanimismo gubernamental, el grave inconveniente que se observa es la planificación a corto plazo, o sea a cuatro escasos años, que hacen que los pueblos y ciudades no tengan una proyección más extensa y haya continuidad en obras que son imposibles de ejecutar en periodos tan cortos, como ejemplo claro podemos citar el caso de la canalización del rio las ceibas en Neiva dándole continuidad a el malecón que se había proyectado y, que se paralizo en los últimos cuatro años por caprichos gubernamentales o falta de gestión, y así podemos citar muchas obras que quedaron a medias en casi todas las poblaciones de nuestra comarca.

Por tal razón, se observa la tardanza de obras que requieren continuidad, toda vez que son de beneficio general y no de pequeños grupos políticos, en este sentido, y gran daño le hace al progreso de nuestros pueblos, es que los burgomaestres programan muchas veces pequeñas obras que tengan su marca personal, que se ejecuten en sus periodos y por supuesto que sirva para engrasar sus organizaciones políticas, sin duda, la falta de una verdadera planeación establecida nos está costando que no veamos finalizar mega obras que deben pasar por la continuidad administrativa y que sus ejecuciones deberían estar por encima de egos y posiciones ideológicas, toda vez que tienen beneficios amplios a todas las poblaciones. Como decía Álvaro Gómez: “la falta de planeación, hace que los recursos públicos se queden en los bolsillos de la corrupción”.

LA CULTURA DE LA TRAMPA

Por: Hugo Fernando Cabrera Ochoa

Quien dice ser un sabio asesor de marketing político criollo hizo la siguiente reflexión a un grupo de personas: “Tengan claro señores, es mejor ser político que ser empresario. Un político si hace las cosas bien, desde una buena inversión y un buen trabajo, en ocho años puede estar listo, es decir rico, con dinero, sin importar las maniobras que se deban hacer para generar la riqueza. En cambio, para ser empresario se requiere de mucho esfuerzo, mucho sacrificio, demasiado riesgo, y para colmo de males, haciendo las cosas como deben hacerse, su empresa comienza a consolidarse después de veinte años y seguramente puede ser una persona acaudalada dos, tres o cuatro décadas después”.

Vivimos en el país en donde solamente pierden papaya los pendejos y hay que hacer fructífero cualquier cuarto de hora, porque si no se aprovecha se puede pasar de ser un ciudadano honesto a ser un pobre imbécil, pusilánime y perdedor. ¡Ah! Pero si se corre con la fortuna de pasar de ser dependiente judicial o auxiliar administrativo a secretario de despacho o gerente de algún organismo descentralizado que maneja dineros oficiales y se sale con las arcas repletas, es considerado un héroe y goza del prestigio del nuevo rico, sin importar los medio o mecanismos utilizados.

La cultura de la trampa ha hecho que muchos políticos, la gran mayoría, pero no todos, piensen en sus propósitos loables, filantrópicos y caritativos como la más valiosa raíz de sus discursos, pero su actuar dista mucho de lo expresado y cada acto relacionado con su gestión contiene un interés perverso que colma sus verdaderas ambiciones, materialistas y mezquinas.

La cultura de la trampa parece que fuera parte de los genes de nosotros los colombianos, sumados a los de la doble moral y la mojigatería, producto de ese cruce entre sano, puro, limpio y desintoxicado aborigen americano, con el de invasor, colonizador y usurpador español, que generó los famosos dos últimos mandamientos del colombiano abeja que son “No dar papaya y no perder papaya”, qué genialidad.

Por eso en muchos casos se presenta lo que sucedió en nuestro amado municipio de Neiva en donde unas mentes brillantes contactaron a unas mentes inferiores y les ofrecieron doce millones de pesos para elegir a dos funcionarios de alto rango en esta localidad, relacionados con cargos de supervisión y control, pero para qué si el salario no era del todo representativo, pues simple y llanamente para presionar a los ordenadores del gasto y éstos al verse investigados tras sus actos pecaminosos o tramposos, tuvieran que ceder a los intereses oscuros de los genios del plan, algo que es común en nuestro país.

Imagínense, si la nueva generación de súper asesores hace este tipo de recomendaciones a sus aconsejados y esa es su regla de oro, pues ya podrán ustedes entender por qué cada día estamos más jodidos, y vamos de mal en peor, con el paso del tiempo.

Pónganse a pensar ustedes que llegara el momento en que el pueblo dejara de ser tan sumiso ante las dádivas electoreras y las promesas de campaña, y un verdadero consultor orientara a sus candidatos diciéndoles, para ganar estas contiendas vamos a hablar con la verdad y si se gana la principal premisa será la honestidad y el servicio, porque la comunidad se merece unos buenos gobernantes; sería lo máximo, pero con esta filosofía y cultura que expongo en esta columna, al parecer lo que vamos a ver es totalmente lo contrario.

UN S.O.S POR EL AGRADO

Salven nuestro barco (S.O.S), es el significado de estas letras utilizadas por náufragos en mar abierto para pedir Socorro. Pero en el oasis de paz no hay capitán, hay un municipio barco con muchos náufragos y sin brújula espifica, por la interinidad administrativa en ausencia de un alcalde elegido democráticamente el pasado 27 de octubre del 2019 el joven Carlos Alberto Murcia Méndez. Y que hoy una juez lo tiene privado su de la libertad, al igual que la alcaldesa saliente Waldina Losada Vega reconocida por muchos como una de las mejores alcaldesas de la región por la millonaria gestión realizada en su gobierno y el sin número de proyectos alcanzados en el anterior periodo constitucional al igual que la reconocida líder comunitaria concejal Bertilda Ramírez, todos recluidos en el centro penitenciario Las Merced de Garzón.

El pasado de la intolerancia política del país ha sido recurrente y se remonta a las querellas entre Santanderistas y bolivarianos, y más tarde entre liberales y conservadores, que dieron origen a la violencia partidista, que dejó una larga estela de sangre. En Colombia, por el contrario, se valora esa manera de pelear y agraviar, Se interpreta como una actitud frentera y de carácter. Con ello están dando un refuerzo a esas conductas, lo que hace que otros contesten igual y se seduzcan en el mismo juego. En el Oasis de paz, se vive un tenso y confrontante ambiente a causa de una marcada contienda política, que hoy va más allá de las palabras, un municipio sin rumbo, dos alcaldes en menos de dos meses y un equipo de gobierno en cambio constante y sonante.

El régimen municipal en concordancia con el régimen departamental que suele ser obsoleta, que se dirige directamente a la medida privativa del alcalde para casos netamente penales, le corresponde al gobernador designar a un alcalde encargado. Teniendo en cuenta que no hay ausencia definitiva del alcalde elegido. Los alcaldes foráneos hoy divide y enfrenta de manera más profunda esta municipalidad que sigue acéfala y sin un norte claro. Conozco a Andrés Mauricio Muñoz sin duda un buen profesional y una persona que las mejores intenciones, al igual que Alexander Martínez que logro una relativa calma alrededor de su encargo, pero no se puede seguir improvisando una administración que su pueblo pide resultados en sus políticas públicas, no veremos resultados si se sigue despachando desde Neiva la ciudad capital.

El Gobernador del Tolima Ricardo Orozco designo a Diego Mauricio Gómez para que ejerza como alcalde encargado de Valle de San Juan hasta tanto se resuelva la situación jurídica del alcalde electo Daniel García, detenido en octubre por el mismo caso que tiene privado de la libertad al joven alcalde del Agrado. Gómez fue elegido de una terna presentada por el partido conservador y que también integraban otros dos nombres, también miembros del equipo político conservador al que pertenecía la administración anterior del municipio. Aquí no debemos ser indiferentes a una realidad administrativa, más que la política, que mientras la justicia actúa a finales del mes de abril, en esta comarca, se tenga un alcalde encargado determinado por la terna presentada por el partido conservador que ya reposa en el despacho del señor gobernador Luis Enrique Dussan López.

HACER DE NEIVA UNA CIUDAD CON FUTURO

Escrito por: Jorge Fernando Perdomo

¿Qué sucede en Neiva con los altos índices de desempleo, que necesariamente conducen al incremento de la inseguridad?

Neiva, debería adoptar una política de choque para salir de ese marasmo que nos impide convertirnos en una capital competitiva, atractiva al capital foráneo y el emprendimiento.

Una de las premisas fundamentales para que la región sea destino de los inversionistas, que con sus capitales dinamizan la economía, generan un mayor crecimiento económico y empleo de mayor calidad, además de ofrecer bajas cargas impositivas y exenciones tributarias, es garantizar buenos servicios públicos.

El transporte, las comunicaciones y el suministro de electricidad, agua y gas han sido considerados servicios esenciales para el desarrollo de una vida digna en la sociedad, pero además son evaluados en el índice de competitividad, que es consultado y valorado por los inversionistas al momento de tomar decisiones sobre los destinos de sus capitales.

Optimizar sus servicios públicos es determinante. Neiva necesita un servicio de acueducto eficiente. Aparte de hacer todos los esfuerzos necesarios para una pronta y definitiva solución del servicio, lo que se impone en una visión de mediano y largo plazo, es la búsqueda de una fuente alternativa de agua, bien con pozos profundos o tomándola de la mayor fuente hídrica del país, el rio magdalena. A hoy no existe un estudio serio sobre esta posibilidad.

El servicio de energía, que paradójicamente para una región que tiene parte de su geografía inundada con dos represas que generan al país aproximadamente 600 megavatios, no tiene tarifa subsidiada, y los altos costos se convierten en un elemento disuasivo para la inversión foránea. Esa posibilidad que fue ofrecida por el Presidente Duque en campaña, debe convertirse en objetivo de nuestra clase política dirigente.

A título de ejemplo, a partir de 1997, Costa Rica logró atraer cuantiosas inversiones, después de generar condiciones favorables en el costo de la electricidad para usuarios de alto consumo.

¿y Los recursos para transformar la ciudad? Gran parte de la transformación de Barranquilla, en su infraestructura y optimización de los servicios públicos se logró accediendo a convenios de cooperación con el BID, una fuente importante de recursos que todavía Neiva no ha logrado implementar y que la recién creada oficina de cooperación internacional puede gestionar.

Reconocemos la permanente preocupación y actividad de la Cámara de comercio en esta línea de acción y en la implementación de políticas proactivas para atraer inversión extranjera, para lo cual debería conformar un equipo multidisciplinario, sector público y privado, para diseñar una hoja de ruta que nos coloque en el camino correcto para hacer de Neiva una ciudad con futuro.

15 AÑOS DEL SISTEMA PENAL ACUSATORIO

Cumplió 15 años de entrar en vigencia la ley 906 de 2004, o código de procedimiento penal, que introdujo el sistema penal acusatorio a nuestra institucionalidad judicial, esta ley que empezó a regir desde el primero de enero de 2005, bajo principios muy garantistas, los cuales han ido desapareciendo de la realidad procesal en la que fue concebida esta norma, elementos tan necesarios y de la génesis de los sistemas penales acusatorios como los pre acuerdos, las negociaciones o el principio de oportunidad, que deben hacer que los procesos no lleguen a la etapa de juicio, así como la idea de hacer prevalecer la libertad en donde la detención preventiva iba a ser la excepción y no la generalidad, han ido desfigurando un sistema al que tristemente no se le dio la oportunidad de funcionar como fue concebido.

Hoy en día, muchos delitos no permiten la negociación con el ente instructor, y niegan beneficios a quienes pretenden pactar para que los eternos procesos finalicen rápidamente, como debería ser la generalidad del sistema bajo los criterios en que fue creado, es grave y atenta contra el régimen constitucional y convencional que las personas no sepan que están siendo investigadas, y que luego se les imputen y más delicado aun, es que los jueces se dejen presionar para coadyuvar las solicitudes de detenciones preventivas que siempre solicita la fiscalía.

La sociedad, percibe este sistema como ineficiente, y tristemente goza de un desprestigio grande en todos los estamentos, a todo esto, se le suma aquellas conjuras jurídicas que se dan en gran proporción sobre todo en la provincia, en donde todos son amigos y hay una cooperación vergonzosa para favorecer o perjudicar bien sea al imputado o incluso a las mismas víctimas, aunque vía jurisprudencial se han ido corrigiendo varios errores en la aplicación de los principios y en esclarecer las garantías procedimentales, muchos operadores de justicia siguen añorando el anterior sistema, en el cual se tenía como regla general que una medida de aseguramiento no se le negaba a nadie.

Otro grave problema que observamos en el sistema acusatorio, es la ineficacia del ministerio público, que casi siempre contribuye con las peticiones instructoras porque su ausencia y conocimiento de las causas cada vez son más notorias, y ni qué decir de la igualdad de armas, asunto que se volvió una utopía en los procesos penales, no cabe duda que el sistema necesita de una reingeniería que determine lo que debe ser la verdadera justicia, mediante un proceso concentrando, igualitario y lo más abreviado posible y en donde el garantismo procedimental, esté basado en el conocimiento jurídico del sistema, y no, en las presiones que emerjan de cualquier sector.

Escrito por: Tomás Murcia Olaya