LA INVISIBILIDAD DEL HUILA

Escrito por Tomás Murcia Olaya

Durante las últimas dos décadas, nuestro departamento ha afrontado graves problemas que tocan a todos los sectores de nuestra sociedad, violencia, desplazamiento, corrupción y demás asuntos que para desgracia nuestra nos ha postrado a los peores puestos en cuanto a pobreza y pobreza extrema, así el Dane, nos entregue unas cifras maquilladas y alejadas de la realidad social que palpamos diariamente.

Triste es ver que en el Huila pasa de todo y a la vez no pasa nada, y, en el contexto nacional no somos tenidos en cuenta a no ser que estemos en época electoral, todos los días nos enteramos de situaciones que nos deberían a poner a pensar como sociedad, violencia en contra de nuestras mujeres, personas de la tercera edad y con nuestros niños que desgarran hasta el corazón más fuerte, a nuestros cascos urbanos llegan centenares de personas con sus familias a buscar mejores oportunidades que las que el campo les ofrece, de hecho, el alto incremento de las poblaciones se ve reflejado en los cinturones de pobreza que se asientan en las periferias de nuestras ciudades y pueblos, cosa que parece estar fuera de control, al igual que la explosión de natalidad que padecemos y, ni que decir de la corrupción, compañera inseparable de lo público y que se pasea en las barbas de la justicia como la reina más codiciada.

Recuerdo que cuando empezó este siglo, nos hablaban mucho de la agenda 2020, y de los propósitos que planificarían nuestro desarrollo y mejoraría las condiciones de vida del huila y de otras regiones, pues bien, ya estamos en el 2020 y todo ha empeorado, aunque ya los estamentos gubernamentales ampliaron el plazo por las agendas 2030 y 2040, la verdad, no vemos que se avecinen mejoras serias y que se hayan estructurados como propósitos nacionales, no sabemos para donde vamos.

En estos últimos veinte años, los huilenses hemos tenido que padecer buena parte de los problemas que el País no ha podido solucionar, aunque hace dos décadas, el huila por lo menos tenía una buena vía principal, el quimbo no existía y la seguridad ciudadana era más llevadera, también teníamos una mejor dirigencia, que pesaba en el concierto nacional y que luchaba por las mejoras de esta tierra, sin el protagonismo mediático que vemos hoy en día.

Pero volviendo al tema de nuestra región, vemos que el Huila parece no interesar en el desarrollo nacional, no somos tenidos en cuenta para nada, no nos mandan grandes inversiones públicas y las que vagamente llegan, se pierden en los bolsillos de sus administradores, no tenemos buena representación en este gobierno ni en los anteriores, elegimos a vagos e ignorantes que nos hacen pasar las peores vergüenzas a nivel nacional, en fin, el Huila parece ser un departamento invisible tanto para los gobiernos centrales como para nosotros mismos.

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