-AL AIRE-

Señores Iván Duque y Darío Arizmendi

Señores Iván Duque y Darío Arizmendi

Sean bienvenidos al Huila, un departamento alguna vez pujante, que hoy apenas puja por sobrevivir. Esperamos que Darío haga eco en Caracol a nuestros padecimientos y el Presidente nos de una mano. Nosotros le pondremos el sombrero, mañana en Garzón. Al fin y al cabo nos hemos acostumbrado a las limosnas.

No tenemos hoy los oradores brillantes y eficaces de antaño. Los más recientes Guillermo Plazas y Felio Andrade. El último fue Jorge Eduardo Géchem. Queda –para la posteridad- el recuerdo sonoro imborrable de su voz lánguida contestando presente (no siempre) en las sesiones del Congreso por más de 20 años. Ese tesoro es cuidado como reliquia en un museo de Neiva.

La gloria de la política local por estos días es Ernesto Macías, un portento de abnegación al expresidente Uribe. Y no más. Con tanta pobreza, el poder político y burocrático es un panal. Sobre sus virtudes excelsas está preparando su obra maestra el señor Jesús Oviedo.

Paso a lo que vinimos, es decir a lo del sombrero, señor Presidente:

-Urge mejorar la estructura vial. No sólo el sitio de Pericongo, sinónimo de tragedias pasadas y por venir, sino la carretera que conduce a San Agustín (una vergüenza con los turistas). Y echarle una mirada a la vía Neiva-Tello-Baraya, que se han robado los contratistas.

-El Huila tiene 11 mil kilómetros de vías terciarias, que ya parecen caminos de herradura. El gobierno departamental está dedicado a la sicología clínica, y los municipios se declaran insolventes.

-En Neiva el estadio Plazas Alcid está abandonado. El alcalde Lara Sánchez se sentó a esperar a que otros resuelvan el problema, tras la caída de una tribuna y la muerte de cuatro personas. Para arreglar el estadio necesitamos unos $17 mil millones.

-Otro asuntico grave es la torre del Materno Infantil del hospital de Neiva, 8 años sin terminar. Nos puede girar $45 mil millones, que –si no se los roban- servirían para concluir la obra.

-Hablando de saqueos, le cuento –señor Presidente- que el Huila no ha podido poner a funcionar el distrito de riego Tesalia-Paicol, después de 10 años. Aquí el esfuerzo es mayor: $180 mil millones.

-Tuvimos y seguimos teniendo graves problemas de seguridad. O nos envían más pie de fuerza, inteligencia y equipos de ultima generación, o volveremos a los aciagos tiempos de la guerrilla y los hampones sacando familias de sus casas en pleno centro de Neiva.

-La Universidad Surcolombiana necesita dinero con urgencia. Para ser exactos, $10 mil millones que podrían resultar de aprobar la ley de honores que se tramita en el Congreso.

-Los laboyanos solicitamos la ampliación del aeropuerto Contador de Pitalito. Los cafeteros un empujoncito económico. El turismo la ayuda decisiva. Si le queda tiempo y plata piense en el problema de las emisiones de gases de efecto invernadero, que también nos agobian.

Usted –señor Presidente- no tiene la culpa de nuestros problemas, pero puede ayudar a solucionarlos. El año entrante buscaremos mejores gobernantes locales.

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