-AL AIRE-

Los periodistas y la lucha contra la corrupción, convertida en sainete

Los periodistas y la lucha contra la corrupción, convertida en sainete

Es irrebatible que la justicia ha perdido casi toda credibilidad y la tal lucha contra la corrupción se está convirtiendo en un sainete, por cuenta de acciones farragosas, donde los malos terminan ganando el pulso.

En el Huila resulta un absurdo el caso de Armando Ariza, premiado con la libertad después del saqueo a Comfamiliar, mientras sus testaferros han hecho prósperos sus negocios particulares, fruto del delito.

En relación con el caso del asesinato del abogado laboyano Luis Gerardo Ochoa los pronósticos jurídicos son aterradores. “Las pruebas quedaron en el aire”, describe el periodista Ricardo Areiza.

“El principio de oportunidad que se venía tramitando desde el año pasado con el abogado César Sierra Avellaneda, uno de los testigos claves, también se desvaneció por un inesperado giro en la investigación, que pondría en libertad a los diez capturados, incluyendo al propio Mauricio Parra Rodríguez, vinculado también al crimen del comerciante huilense Jhonny Alonso Orjuela Rueda, fundador de Surtifruver”.

La idea de plantearle ayer al fiscal general estas y otras preocupaciones también se evaporaron... Negocios sospechosos de la gobernación del Huila con el contrato de placa-huella por $34 mil millones. Irregularidades con la alimentación escolar, el robo de dineros para las vías, el saqueo aquí y allá de lo público.

El fiscal general, Néstor Humberto Martinez falló por cuarta vez a la cita con el Huila, esta vez –seguramente- por la borrasca que lo tiene dando comunicados sobre la muerte del testigo clave del caso Odebrech, Jorge Enrique Pizano, y el hecho insólito de su hijo, Alejandro (31 años) envenenado con cianuro.

Vino la vicefiscal y según la periodista Alejandra Herrera, de RCN, prometieron una rueda de prensa pero enviaron a los reporteros a un salón, por varias horas, mientras la funcionaria se fue por un ascensor interno.

Desencanto con la fiscalía. También con la procuraduría y la contraloría general. Ni qué decir de la personería de Neiva y la contraloría local, donde unos nuevos funcionarios aprenden su trabajo.

Nos queda, entonces, el periodismo. Los buenos periodistas investigadores, que también escasean. Los valerosos Daniel Coronel, Cecilia Orozco, Daniel Samper Pizano, en el plano nacional. Y los cuatro o cinco huilenses (Areiza, Melquised, Arguello, Vélez. Y me incluyo). Tenemos la obligación de no bajar la guardia ante el creciente fango de la corrupción.

“En este oficio cuesta trabajo no solo vivir, sino sobrevivir . Este año han sido asesinados 45 reporteros en México, porque a alguien no le gustó lo que dijeron de él”, según la periodista Alma Guillermoprieto, al recibir el premio Princesa de Asturias.

“No podremos enderezar la historia, pero sí contarla, ser heroicos”

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