Chávarro y Perdomo le siguen dando la vuelta al palo

Chávarro y Perdomo le siguen dando la vuelta al palo

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Carlos Ramiro es zurdo y juega como volante izquierdo en los picaditos que suele celebrar en sus correrías políticas, como cualquier muchacho de barrio, aunque anda por los 46 años 

Le cae bien a todos. Tiene carisma, habilidad parlamentaria aprendida desde pequeño en el Congreso, primero como asistente y después como representante y senador. Los jóvenes lo ven cercano, para los viejos no es distante. Las señoras dicen que es encantador 

Su buen manejo de las redes sociales (debe tener un equipo) quedó demostrado con un sondeo de opinión que hicimos en Huila Stéreo. Con más de tres mil votos en twitter y Facebook, derrotó a Jorge Fernando Perdomo en una proporción de 70-30.

Chavarro quiere el aval conservador para competir por la gobernación del Huila. Lo quiere ya, de inmediato, porque sabe de su buen momento. Perdomo –el otro crack en contienda, jugador de golf pero conocedor del fútbol (fue presidente de la Dimayor)- se toma su tiempo y propone ir a la consulta que harán todos los partidos en mayo.

Cada uno juega con sus propios afanes pero desesperando al otro. Carlos Ramiro necesita que le den o le nieguen el aval. Cercanos a él dicen que podría cambiar de camiseta, amparado en un concepto del Consejo de Estado. Entre tanto, no se inscribe y tampoco puede renunciar a su partido. Debe entender que fue una equivocación retirarse de Finagro para ocupar una curul breve en el Senado. Quedó amarrado, como en matrimonio civil, con el partido conservador.

Perdomo, en su condición de buen gerente e intenso trabajador, sigue erosionando la campaña del adversario y su círculo cercano piensa que lo están acorralando. Por eso plantea extender los tiempos al máximo, hasta mayo, hasta asfixiarlo.

Entre tanto, recorren el departamento, visitan los líderes propios y le coquetean a los contrarios, exploran posibles acuerdos con otros partidos o corrientes. 

En las filas de Perdomo se hacen ilusiones de que Manuel Macías no despegue, para contar con el Centro Democrático. Le juegan a sumar el apoyo de los González Villa y Cambio Radical.

Chávarro, derrotado por Carlos Julio (los políticos olvidan rápido), se acercó a los González cuando vino en su condición de gerente de Finagro y se puso “a la orden” del gobernador. Me dicen que no descarta acercarse al uribismo y que corteja a algunos líderes de izquierda e independientes.

Después de cuatro reuniones, todas en tablas, viene la del próximo domingo en Neiva, donde –me imagino- le seguirán dando la vuelta al palo.

Los otros dos candidatos no cuentan. Héctor Aníbal Ramírez no despegó y carga con temerarios líos legales. Ariel Borbón está desaparecido.

  

 

 

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