-AL AIRE-

“Los que mandan no quieren el festival”: Maruja Fernández de Giraldo

Maruja Fernández de Giraldo

Estuvo 32 años al frente del certamen, en su mayor esplendor y crecimiento

Maruja Fernandez de Giraldo es una institución. Y no es frase de cajón ni adulatoria. Con 32 años al frente del Festival del Bambuco –en varias etapas- tiene los suficientes méritos y abultada experiencia. También el deber sano de ser escuchadas sus críticas. Por ejemplo, que hay cambios que no mejoran sino que empeoran el certamen.

Todos, amigos y contrarios, se ponen de acuerdo para redordarla con afecto. Sobre todo su carácter y autoridad, siempre argumentada.

Nació en Granada, la que inspiró aquella bella canción de Agustín Lara (Granada, tierra soñada por mí/ Mi cantar se vuelve gitano cuando es para ti)

Allá conoció a Antonio, joven estudiante de medicina, mientras ella cursaba filosofía y letras, que después cambió por arte. Se casaron cuando el cursaba tercer año y tuvieron tres hijos, dos en España y el tercero en Colombia.

Se vino a acompañarlo, con el encargo –él- nada menos que de combatir la lepra en Huila y Caquetá. En un carro que les entregó la Unicef viajaron por toda la región y se enamoraron más de la tierra y su gente.

El espíritu combativo de Maruja la llevó a ser instrumentadora en una clínica, campeona nacional de bolos, líder de muchas causas. Y también concejal de Neiva.

La vida y la muerte

¿Qué piensa de la vida?

Si me vas a conducir hacia la muerte voy a decir que le tengo pavor.

Voy a cumplir el 20 de junio 85 años. Ya sé que es muy poco, por naturaleza, el tiempo que me queda. Amo la vida, no me importa lo que falte. Me siento acá a pensar (estamos en su apartamento repleto de obras de arte y detalles hermosos), a recordar, a saber de mis amigos.

Estoy preparada. Le pido a Dios que me lleve plácidamente pero que se demore porque aquí estoy muy contenta. Yo llevo 15 años con una Hepatitis C y eso es terminal, pero me han estado tratando y estoy bien. Tengo una hija que está pendiente de mí las 24 horas del día y los médicos son extraordinarios.

Mi epitafio será –le comento- “hice lo que pude” ¿Cuál será el suyo?

La realidad es que me da miedo la muerte, yo no tengo el valor suficiente para decir qué rico la muerte, me da terror. No quiero morirme.

¿Ese terror la acosa?

No, procuro sacudírmelo pero no obstante no me gusta leer sobre eso.

-Lo que me pasó en la rodilla (está en silla de ruedas, pero se levanta y camina por la casa) no es de bailar el Sanjuanero. Estaba en Bogotá tratando de renovar mi pasaporte y de un momento a otro comenzó la rodilla a hincharse y se produjo una hemorragia y nos vinimos para Neiva. El Ortopedista me hizo cuatro intervenciones, me hospitalizaron. Ahora camino con el bastón.

-Yo creo tener el diagnóstico de la rodilla, usted nunca se arrodilló …

Cierto. Nunca me arrodillo, sólo ante Dios para pedirle por mi familia y la gente.

¿El festival ha sido, después de su esposo y sus hijos el gran amor de su vida?

El amor de mi vida, sí. Yo pinto hace 15 años pero lo cogí como entretenimiento. Mi hija me dice "mamá es que no es tú festival, es el festival de todos, no lo consideres tuyo”. Pero sí. Si lo consideraba mío, porque eso me hacía trabajar con mayor intensidad. Amo esta tierra y sus fiestas, no obstante que nací en tierras lejanas.

El gobernador Héctor Polanía no quería que se dijera festival sino Reinado Nacional del Bambuco, la palabra yo se la incluí. Tal vez yo lo sentía y lo vivía con ese entusiasmo.

Críticas a los cambios para empeorar

-He venido viendo que los nuevos organizadores cambian por cambiar. Es conveniente hacerlo para mejorar, no para empeorar. Es una lástima que se vaya de las manos algo tan hermoso como es el Festival del Bambuco, la prueba es que Ibagué nos cogió ventaja y ellos nos copiaban.

Yo aún tengo cartas de doña Betty en las que me pedía auxilio porque no sabía por dónde arrancar con el festival del folclor y doña Tera de Pizarro (reinado nacional de la belleza) me felicitaba y decía cómo es que Neiva puede hacer ese festival tan bello, cómo lo hacen.

¿El deterioro se debe a la politización de las fiestas?

Creo que los que mandan no quieren el festival y lo he dicho y se lo digo a ellos, si quisieran el festival estarían pendientes de los cambios que deterioran, no que mejoran. Es una lástima que eso suceda. Yo digo… será que no lo quieren, no les importa, será que lo que quieren es acabar con la única fiesta buena que tenía Colombia folclóricamente hablando. Aquí había de todo, belleza y folclor y ahora todo va en declive. No entiendo el porqué los medios, la prensa, guarda silencio.

¿Cuáles son las fallas más protuberantes?

Son todas. Hubo cambios ridículos, yo no puedo entender qué ha pasado con mi reinado popular, yo lo adoraba porque es lo que la gente vivía con entusiasmo, cariño, amor. Qué hicieron? Qué ha pasado?. El reinado nacional son tres días y se van; señorita Huila la mayoría no están viviendo acá; señorita Neiva son empresas que viven el momento, pero el reinado popular nace, vive, crece y está y siente, eso es lo que yo cuidaba.

Cuando a mí me echó un personaje de aquí que afortunadamente perdió las elecciones, yo le dije a Luis Alberto Díaz Méndez… hago el Reinado Popular sin que me pague un peso, sólo quiero ese; 65 niñas participaron y la gente gozó, hay materia. Hoy lamento que hayan abandonado el reinado popular. Es mi concepto.

¿Otro asunto grave?

Mucho problema con los pagos de las personas, la gente está esperando ese trabajo. Tenemos unos artesanos maravillosos y no les han pagado, dicho por ellos, les pagan mal, igual a los músicos y a todos los grupos que caminan llevándose el sol a la espalda, chiquitos, medianos, grandes, la gente que mueve el festival merece un mayor reconocimiento.

¿Resentimiento?

El que la oiga, doña Maruja, puede decir que está resentida…

Después de ser directora fui asesora. Me da risa la palabra asesora porque yo tengo un concepto diferente a lo que a mí me tocó. Una asesoría es dirigir sin tener que firmar, pero sí evitar que haya equivocaciones, por un conocimiento de muchos años, de mucha experiencia vivida y sufrida.

Yo asesoraba y hacían otra cosa. Entonces dije Maruja llegaste a tu final, sin resentimiento. Estaba preparada para salir y lo hice. Estaba lista para que no me importara, yo tuve suerte con los gobernantes que me tocaron bajo mi dirección. Duré tres años de asesora y ya después se acabó, el último año fue con el doctor Pedro Suárez, asesoré a Ana María Rincón.

En desacuerdo con la Corporación

-Tuve suerte cuando dirigí el festival, me dejaron libertad para actuar, pero si tienes las ideas y no las dejan desarrollar entonces no sirve de nada, eso parece que sucedió después. Llámese el que sea, se creó una corporación con la cual no estuve de acuerdo y se lo dije a Ariel Rincón, porque no es crear otro ente para salir de lo que hay. Si las cosas se están haciendo bien hay que mantenerlas y otras mejorarlas.

Había personas que yo respeto mucho en esa reunión, yo asistí pero sin derecho a palabra, sólo a oír y mirar y yo decía qué tristeza, esto va en declive porque sacaron a relucir que el Carnaval de Barranquilla era mucho mejor que nuestro Festival y que debería hacerse acá. Barranquilla tiene su festival de toda su vida y nosotros el nuestro.

Me fue bien administrativamente. Esos miles de miles de millones que hoy vale el festival estaban lejano de nuestra memoria. Jamás manejamos esas sumas.

En defensa del patrimonio

¿Qué piensa del poder?

Es muy bueno tenerlo pero es efímero, se va, es un momento. A uno como ser humano le llega y yo no voy a decir que me sentía frustrada porque tenía poder, no, me sentía feliz porque hay que saber manejarlo, debe ser compartido. Hay que saber dirigir sin dar garrote pero sí estrictamente, es difícil analizar lo que los demás hacen pero si lo hacen bien hay que aplaudirlo.

¿Cómo evalúa las fiestas sampedrinas de estos últimos años?

Creo que la gente que me dice que las fiestas de hoy son una porquería es muy subjetivo. Casualmente me lo dicen en el mercado, en un centro comercial o de paso. Hacer recreación es una opinión pública, tu puedes gustar de lo que estás viendo y otros no, es muy difícil. Hay comentarios en contra pero la gente vive intensamente lo poco que están haciendo porque aman el festival y ese es el que no se debe acabar y los gobernantes tienen que coger las riendas y decir esto es nuestro, es un patrimonio.

La política, las elecciones.

Le escucho hablar de varios amigos cercanos, casi todos godos…

Soy goda. Mi bachillerato me tocó hacerlo con Pilar, hermana de José Antonio Primo de Rivera. Hablar de ellos es hablar de camisa azul de metileno, pero en la cercanía con el doctor Rafael Azuero conocí muchos personajes de la farándula política. Me metieron tal vez porque les llamaba la atención y Maruja llegó a ocupar posiciones que tengo que agradecer.

Hoy podriamos estar llegando a cosas que no quisiera que sucedieran.

¿Cómo cuales?

Yo no quiero que el país pierda su estabilidad, quiero que progrese porque Colombia tiene una riqueza que Dios le ha dado, naturaleza, gente, costumbres, una serie de condiciones maravillosas.

Yo no creo en la izquierda, la viví en España. Tenía tres años cuando la revolución y lo que siguió hasta que llegó Francisco Franco Bahamón, caudillo de España, por la gracia de Dios decían las monedas.

¿Añora el franquismo?

Era un dictador fuerte, si no hubiera sido por él qué habría sido de España. Todos cometen errores, él cogió un país en sangre, lleno de hambre. A mí me tocó comer cascara de papa, porque el año de hambre me tocó en 1940.

La siento uribista…

Admiro a Uribe. En su primera etapa hizo mucho, en la segunda no se qué pasó, fue muy criticado y tal vez yo me desentendí un poco, pero fue un hombre que luchó, se equivocó y al final la embarró porque la escogencia que hizo no fue la mejor, delegó en un personaje que nos está llevando...es el que tenemos.

¿Usted va a votar por Iván Duque?

No sé, pero es lo más probable. Hoy hablaba con un abogado que en alguna época fue político y me decía "Maruja hay que entender la izquierda de Petro" y le dije yo no puedo entender el lenguaje de Petro, si me está haciendo alusión al código de hace siglo y medio que fue hecho en Colombia donde decían que había que repartir lo que no sirviera y lo que no tuviese dueño, pero no me va a convencer de que una expresión mal dicha ocasiona tanto lio como el que está ocasionando. Petro buena oratoria pero habla mal.

Yo pienso que va a votar por Duque pero tiene la duda de Vargas Lleras que también es de derecha…

Germán Vargas Lleras para mí es un personaje muy interesante, muy importante pero no.

¿Fajardo cómo le parece?

Me desecante de él. En alguna época tenía bastante inclinación hacia él, me parecía un tipo que estaba preparado, pero hoy no lo veo así.

¿Le disgustó que llegara Claudia López?

No. Eso es el plato del día, pero eso no importa.

Si usted fuera Presidente de Colombia ¿qué le haría a este país?

Esa es una pregunta muy difícil de contestar y más así rápidamente. No soy la persona indicada para decir qué le falta al país, no qué le sobra, pero pienso que falta una mano firme y una mano amorosa por lo que tienen, la tierra, la gente, el país. Si no hay ese amor no hay nada que hacer.

Definición del huilense

¿Cómo somos los huilenses?

Para toda la gente la respuesta es que son dulces y queridos, pero hay de todo, gente fuerte, recia, débil, como en todos los lugares.

¿Somos lentos, perezosos?

No, la pereza la tenemos todos, de cualquier parte del mundo. La pereza vive con uno y la diligencia también, es el compensar las dos cosas para echar para adelante. Yo no puedo decir nada malo de los huilenses, no porque no haya nacido aquí, sino porque en realidad recibo el afecto y eso vale mucho, no tiene precio.

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