-AL AIRE-

Mario Guzmán, el arquitecto de las iglesias

Como arquitecto independiente ha diseñado muchas viviendas, edificios y condominios de Neiva (Alicante, Hacienda Mayor) y se le conoce –y controvierte también- por haber remodelado y diseñado varias iglesias.

Quizá la más polémica es la de Aranzázu en el barrio La Gaitana, “que se hizo con base en la cultura agustiniana, por exigencia del párroco de la época, Milciades Vargas, validando nuestras raíces étnicas y descubriendo nuestros valores aborígenes”. Algo así como una visita en Neiva –y en una iglesia- al parque arqueológico de San Agustín

También su mano y su ingenio están en los templos del Perpetuo Socorro y Capilla del Sagrario del barrio Campo Núñez, en la iglesia de San Juan María Vianney del barrio El Jardín, la de Lourdes de Algeciras, y la de San Judas Tadeo en las Granjas.

Curas que destruyen

Guzmán tiene hoy una preocupación y una queja. En algunas iglesias de la ciudad (que ha remodelado) los nuevos párrocos están cambiando, destruyendo, arbitrariamente los diseños, sin ningún criterio, “malgastando el dinero de los fieles y contrariando las enseñanzas del Papa Francisco de humildad, amor y magnificencia de Dios, el creador”.

Al carajo (digo yo) envían los criterios de armonía, unidad, equilibrio, contraste, movimiento, proporción y ritmo, profundidad y color que los arquitectos y artistas como Guzmán manejan en sus obras.

Algeciras, la guerra y el arte

En el año 2.000 las guerrillas de las FARC se toman su pueblo –Algeciras- por enésima vez. Destruyen la iglesia, el cuartel de la policía y cinco manzanas aledañas.

Guzmán recoge dentro de los escombros del templo destruido fragmentos o restos de las imágenes rotas y laceradas por efectos del bombardeo infame. Y trabaja durante varios años este tema relacionado con la violencia, produciendo 16 ensamblajes que muestran –según sus palabras- el horror vivido durante más de 50 años, cuestiones relativas a la política, la violencia, la guerra, el poder, la propaganda en los conflictos bélicos, la manipulación de la información y el uso de las armas para propósitos bajos.

Casa Museo

Su casa en Neiva es a la vez un museo, un remanso de paz, integrada con la naturaleza. Por eso conservó cuatro árboles de chaparro existentes en el lote, nativos de la región. Ahí están decenas de objetos y obras que arte que ha venido coleccionando a lo largo de su vida.

En la Casa Museo Guzmán se presentó esta semana la obra de varios artistas, que están proyectando un viaje próximo para exhibir sus otras en Europa: Luz Marina Barrios, Nubia Monge, Nubia Lamilla, Guillermo Liévano, además de Alvaro Zarama y el propio Guzmán.

Es otro y valioso espacio cultural. Allí han expuesto Filomeno Hernández (pinturas y esculturas), Cecilia Vargas Muñoz (cerámica), Jairo Plazas (pintor y escultor), Mario Ayerbe, (pinturas), y el escultor Zarama.

Un gran esfuerzo en la difusión de la cultura y el arte, en esta ciudad donde las entidades gubernamentales la tienen tan olvidada, observa Guzmán, que suelta puyas “muy artísticas”.

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