-AL AIRE-

Parranda ejemplar

Parranda ejemplar

“El patrón” Carlos Vives, como se hizo generalizado llamarlo en Valledupar, se lució, se sobró, de principio a fin, en el Festival Vallenato que acaba de terminar, en su homenaje.

Quedarán por siempre en el corazón de los colombianos sus canciones y su Ilíada Vallenata, “el imaginario construido por todo un pueblo y sus juglares. La historia de un género que despertó la imaginación de un niño y cambió la vida de un hombre”.

La organización del festival, orgullo del país, con escenario propio y fama internacional, también es ejemplo, especialmente para certámenes como el que celebramos en el Huila, que improvisa cada alcalde en su pueblo, cada gobernador con su entorno.

La diferencia grande es que en Valledupar sí funcionó una empresa, con apoyo del sector oficial, sin las pujas de sus mandatarios, sin el manejo cositero de personajes y personajillos, sin que a ningún alcalde se le ocurriera emplearse a fondo en el montaje de una cantina (la cacica) a su hermano, o a su familia.

Admiro y asisto al Festival Vallenato y cómo quisiera que pensáramos en grande, estudiando su proceso, de su logística.

Sin descuidar el folclor

Al margen de los invitados musicales –del más alto nivel y popularidad- Valledupar impulsa con decisión su folclor, su música. Promueve nuevas generaciones de acordeoneros, muestra a los juveniles, premia en sus concursos a los profesionales. Y elige el rey vallenato (van 51) que enseguida se convierte en figura nacional.

Todas las energías confluyen en “la fundación” que organiza el festival, con cuentas claras y vigiladas pero sin la politiquería destructiva, donde cada funcionario quiere su torta, cada gobernador o alcalde su tajada.

Cumbre política

Los políticos –algunos grandes, otros en ascenso- concurren a Valledupar para mostrarse y medirse. El Presidente Santos dejó de ir porque lo rechiflaron tan largo que todavía se escucha el eco de ese momento bochornoso, especialmente para él.

Iván Duque se paseó por varios escenarios de la mano de Silvestre Dangond. Germán Vargas Lleras lo hizo con Jorge Oñate. Ambos fueron aplaudidos por su coro de amigos y nadie –en la orilla contraria- incomodó la fiesta.

Cambio Radical quiere fichar a Cristo

Los coroneles de Germán Vargas Lleras “acosaron” con halagos a Juan Fernando Cristo (jefe liberal) porque esperan ficharlo de inmediato para la campaña presidencial.

Cristo –de pelea con el expresidente Gaviria- viene trabajando con desgano (dicen) por la candidatura de Humberto de la Calle, rezagado en las encuestas y frío en el ánimo liberal.

Conservadores incómodos

Los conservadores que lidera Marta Lucía Ramírez en la campaña de Iván Duque están incómodos. Sienten que el Centro Democrático monopolizó el proselitismo y la publicidad, con un irritante aire de superioridad.

Una actitud que va en contravía de sumar, de “empoderar” a los conservadores y hacerlos partícipes del propósito de ganar la Presidencia. No pueden olvidar que otros godos están con Vargas Lleras, mientras el uribismo desprecia o no le saca partido al apoyo de la exministra. ¡Allá ellos¡

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