-AL AIRE-

La soledad voluntaria del fiscal general del Huila, Justino Hernández

La soledad voluntaria del fiscal general del Huila, Justino Hernández

Las investigaciones por alimentación escolar y el estadio, narcotráfico, delitos comunes

La corrupción apabulla (alimentación escolar, el estadio, el saqueo a lo público) y el delito común se multiplica, en tanto que la ciudadanía le exige resultados a la fiscalía, cuya función es investigar y denunciar ante los jueces.

-No siempre las cosas salen bien, lo digo mirando al jefe de fiscalías del Huila, Justino Hernández Murcia, de cabello tupido pero blanco en un 80 por ciento a sus apenas 45 años, en parte por el stress de sus días y también por genética, herencia paterna.

Amable y sereno pero frío. Esboza un sonrisa que nunca termina en risa. Parece tímido y quizá no lo sea, es reservado, tremendamente solitario, por decisión personal, por las características muy particulares de su oficio.

Hernández nació en Iquirá, Huila. Hace año y medio es el director seccional Huila de la Fiscalía general de la nación. Su padre fue registrador del estado civil en ese municipio y su madre docente. Después se trasladaron a Teruel. Estudió bachillerato en Neiva y derecho en Bogotá.

De regreso fue personero en Íquira, donde –dice- conoció la realidad del campo y de los campesinos. “esa época en que la única opción que tenían muchos jóvenes era irse de guerrilleros, ante la casi total falta de oportunidades”.

Volvió a Bogotá: -“Me llamó mucho la atención la oralidad y me conecté nuevamente con la academia y estudié Derecho Penal y Ciencias Criminológicas en el Rosario y me vinculé como Fiscal ya entrando en vigencia el sistema acusatorio y me parece hoy, con todo y sus críticas, que es maravilloso”.

Su padre murió hace tres años. La madre y sus dos hermanas son su gran familia.

Soltero, “felizmente soltero, capoteando valerosamente la situación”.

¿Cómo hizo el tránsito hasta el cargo de hoy?

Fui secretario judicial 1 a mis 23 años en la fiscalía, años 96/97. Equivale a ser asistente del fiscal hoy. Hice mi judicatura en Bogotá en esa época y fue mi primer jefe una fiscal maravillosa, Doris Mora Borrego, de quien aprendí muchísimo, especialmente el amor y la lealtad con la institución.

El tamaño de la fiscalía seccional y su lucha

-Yo trabajo con 473 personas en el Huila, servidores públicos en el área de fiscalías, el CTI o el Cuerpo Técnico de Investigación, que cumple función de policía judicial en los procesos penales. También con un área muy pequeña que la entidad denominada de apoyo a la gestión. Son quienes mueven la logística contractual para que la parte misional que es el proceso penal se mueva.

¿Lo que usted tiene es un batallón de casi 500 personas persiguiendo el delito?

Yo diría que no es tanto un batallón para 67.000 procesos que tenemos en el Huila, con igual o más número de indiciados

Hoy casi todos los ciudadanos que tienen un conflicto piensan solucionarlo o dirimirlo de manera primaria con el proceso penal antes de irse a una jurisdicción civil o policiva, eso nos ha congestionado.

¿Y cómo establecen las prioridades?

El señor Fiscal General de la Nación nos ha trazado una línea con base en los fenómenos criminales que más afectan al país: corrupción, violencia sexual, violencia intrafmiliar, los fenómenos de seguridad ciudadana, que golpean a la comunidad y que son propios de cada región, como por ejemplo el hurto, la extorsión u otras modalidades.

Nunca es una justicia selectiva, ésa es la raya que nosotros tenemos como límite.

La soledad del fiscal

¿Cómo manejar la doble condición de huilense que imparte justicia a quienes son sus amigos y vecinos?

Pertenezco a la Fiscalía General de La Nación hace ya 13 años. Entiendo que para poder entrar a perseguir penalmente personas de la región a través de nuestros fiscales debe existir total objetividad. Los huilenses deben tener plena certeza que eso se está dando.

¿En qué circulos limitados, por la exigencia de su cargo, vive usted en el Huila?

Yo no pertenezco a ningún círculo social, pertenezco al círculo de mi familia y mi vida gira en torno a 4 personas nada más.

¿Lo hace porque usted es introvertido o por razones de su trabajo?

Por las dos situaciones, además porque me siento cómodo para poder trabajar. Desde que llegué al Huila a ser Fiscal entendí que la vida en provincia, para usted operar justicia se tiene que volver así. Nosotros actuamos bajo impedimentos y recusaciones.

En lo que llevo en el cargo, para ninguna actuación de la fiscalía nadie me ha recusado ni yo me he declarado impedido para conocer de un asunto. Conozco como investigador los grupos de poder y las personas que los lideran, pero ejerzo con rectitud e independencia mi responsabilidad.

Jamás pido un favor personal porque se pierde la obligatoria balanza que debo preservar. Es lo que hago y le pido a los fiscales y a los investigadores que trabajan conmigo, porque el proceso penal, la Fiscalía y la Rama Judicial lo exigen. Tenemos que que comportarnos así.

¿Cómo ponerle la lupa y vigilar a los casi 500 funcionarios, que tienen vecinos, familiares cercanos en el departamento del Huila?

Ese es el diario nuestro con un código de ética que manejamos. El manejo del talento humano es una de las situaciones más complejas de cualquier organización, y el talento humano dentro de la Fiscalía, por instrucción del Fiscal General, me obliga a conocer a cada uno de los funcionarios y ojalá el pensamiento de cada uno de ellos.

Hoy la Fiscalía tiene una línea que nos conecta a nivel nacional en www.fiscalia.gov.co donde las peticiones, quejas y reclamos anónimas nos permiten escuchar –por ejemplo- a ese quejoso que nos cuenta que el investigador le está pidiendo plata para archivar su caso, que el Fiscal está actuando de una manera diferente a la que debe actuar un operador de justicia.

¿La corrupción es el mayor problema?

Voy a utilizar una frase que nuestro jefe mencionó en el premio ‘Enrique Low Murtra’ el año pasado cuando premió a los mejores fiscales e investigadores del país: “tenemos que quitarle la Patria a los corruptos o sino esto se hace inviable”. Fue un mensaje y una instrucción.

La alimentación escolar

-¿Qué ha hecho la fiscalía seccional frente al caso de Germán Trujillo y el robo con las raciones escolares?

-Yo encontré 3 procesos importantes, contra este objetivo, que ha sido para la Fiscalía la persecución del cartel del Plan de Alimentación Escolar a nivel país, incluyendo el tema del empresario mencionado.

Este asunto es nuestra priodidad. Son tres casos que hemos analizado con el señor Fiscal General y estamos trabajando en ellos.

¿Caerán los bandidos que se han robado la alimentación escolar?

Por supuesto, lo que puedo decir es que son personas que hoy son procesadas. Tenemos unos insumos importantes con los que hemos avanzado en esas investigaciones. No puedo decir el tiempo, pero son prioridad de la Fiscalía.

Este caso del PAE lo venimos trabajando con la Procuraduría Departamental, a la par, y con la Contraloría General de la República.

En el Huila para poder actuar hay que hacerlo coordinado con los entes de control. Nosotros no podemos seguir produciendo unas decisiones en el ente acusador, en el entendido que son acciones diferentes y que la valoración de las pruebas tienen una dogmática distinta por la acción que se persigue, pero que conectan esos hechos a unos detrimentos patrimoniales importantes.

A nivel de la Comisión Regional de Moralización, yo he propuesto que exista ese traslado de información del caso cuando la Fiscalía ya lo ha imputado, ya lo ha acusado, para que el ente de control, como Procuraduría, lo valore también.

Nosotros luchamos contra presuntos delincuentes, quien nos esconden información, nos desaparecen los expedientes contractuales, hacen perdedizos los procesos; entonces cuando acude un ente control, como la Procuraduría, un ejemplo, en el caso Estadio de Neiva, vienen a decirme no encontramos tales documentos, la Fiscalía los tiene. No es solamente la cárcel, la sentencia condenatoria en el proceso penal sino también la acción disciplinaria, que trae consigo sacar del servicio público a funcionarios corruptos.

El caso del estadio Plazas Alcid

-La investigación avanza, tiene unas fases y nosotros agotamos la primera. Con relación a que la comunidad quiere decisiones prontas, le puedo decir que la Fiscalía también.

La ciudadanía tiene que entender que quien hace las leyes y las penas en Colombia no es el juez ni el fiscal, es el legislador; los senadores y representantes.

¿Pero qué hay en concreto?

Nosotros llevamos el caso, ya con audiencia de formulación de acusación a las 7 personas que fueron imputadas, estamos mirando el siguiente paso de la responsabilidad penal de otros servidores en ese proceso que ha afectado tanto, no solamente a la fanaticada del deporte que es el fútbol, sino también al erario público, son $27.000 millones, que hoy se fueron de nuestra infraestructura y de los impuestos de todos los huilenses.

Fraudes con viviendas de interés social

-Hay más asuntos importantes como por ejemplo, las viviendas de interés rural, con unas denuncias que nos ha hecho el Ministerio de Agricultura, y unos casos que se conectan desde ésta institución y el Banco Agrario.

El narcotráfico en el Huila

-En el Huila hablamos de narcotráfico desde Cauca por La Plata, la ruta que coge el centro del Huila hacia el norte y el eje cafetero, y obviamente, desde Pitalito con su Putumayo al lado y Caquetá.

La respuesta de la Fiscalía, por orden del Señor Fiscal, para este fenómeno, ha sido la creación de la unidad regional antinarcóticos con unos fiscales exclusivos para esa dinámica a partir del mes de junio, porque lo que es Pitalito y La Plata son la ruta de entrada de la droga, y lo digo a partir de las incautaciones y de los procesos de judicialización que nosotros hacemos.

Semanalmente estamos incautando droga en vehículos, llámese marihuana o base de coca; y los conductores son los que están cayendo pero no estamos siendo efectivos desde la región con la cadena de producción que se da en los departamentos vecinos.

¿El proceso de paz disparó el narcotráfico en la región?

Hay un alto consumo, porque no solamente está transitando la droga en el Huila sino que se está consumiendo.

Asesinatos en Pitalito

-El caso de la periodista lo lleva la Dirección Nacional de Derechos Humanos, no lo tengo yo aquí en el Huila, pero los autores materiales, entiendo, que están los dos privados de la libertad y ya por cuenta de un fiscal de Bogotá. Está el deber de esclarecer la autoría intelectual.

En el caso del abogado Luis Gerardo Ochoa, nuestra Fiscalía ha logrado esclarecer en un gran porcentaje. Tenemos 5 autores materiales presos con una condena ejecutoriada y 5 autores intelectuales, entre ellos a Mauricio Parra Rodríguez y a César Sierra Avellaneda, que al parecer, uno de ellos es el mismo victimario del dueño de Surtifruver en Bogotá.

La ONU ha estado muy pendiente de este caso, el señor Fiscal dió instrucción de darle la calidad de líder social a Luis Gerardo, quien fue personero de Pitalito, estaba abanderando un proceso de apoderar aproximadamente 400 víctimas de la Fundación CAFE y se disponía a presentar una denuncia contra todo este entramado de corrupción, de la que también hacía parte el secretario de Planeación de la época en Pitalito.

Esto ha permitido a la Fiscalía abrir diferentes líneas de investigación, ya no sólo desde el homicidio sino a nivel interno de esa administración municipal.

¿Que momentos estamos viviendo?, ¿De crisis, de tensión, de preocupación?

Pienso que los operadores de justicia nos hemos quedado en nuestros despachos y cuando analizamos la realidad que está viviendo el estado colombiano, debemos entender que de la baranda hacia afuera están sucediendo muchas cosas, que podemos perfectamente canalizar a nuestros procesos en las diferentes jurisdicciones. Se viene una reforma importante a la justicia en la que debemos ser escuchados también.

Es decir, ¿los jueces, los magistrados y los fiscales, estaban muy escondidos en sus despachos tomando decisiones?

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