-AL AIRE-

“En el Huila nacemos con rodilleras”: Alejandro Cabrera Villamil

Es uno de los mas importantes empresarios del Huila, directo, sin pelos en la lengua, inteligente, audaz.

 Se le quiebra la voz cuando se refiere a Carlos Cabrera Villamil, su hermano muerto hace algunos semanas. Hicieron un dúo inseparable a nivel familiar y empresarial, indomables contra la corrupción, críticos despiadados, con autoridad moral para hacerlo.

“Carlos Cabrera fue un visionario y un luchador, siempre un empresario del agro. En la piscicultura fue un pionero. Empezó con un lago muy pequeño y ahí fue aprendiendo, hasta convertirse en el mayor productor piscícola del país y más adelantado que en otros países del mundo.

Al desarrollo piscícola de mi hermano viene gente de todas las universidades del país a ver la planta de proceso, los laboratorios porque se analiza el estado del agua en todos los estanques y el estado biológico de los peces y se producen microorganismos que tratan de mejorar el agua para los pescados.

Carlos entró al campo a los 17 años ni siquiera terminó bachillerato y andaba mucho por el mundo, aprendiendo.

Toda la vida nos levantamos entre 3:30 y 4 de la mañana incluso un mes antes de morir. Nos encontrábamos en la puerta del condominio para salir al trabajo. A veces hablábamos a esa hora, es que luchar y ser independiente es bien difícil y además implica una disciplina y constancia muy grande. Carlos siempre creyó que había que hacer empresa, sin esperar que nos dieran nada, nunca hemos tenido un contrato del Estado o un subsidio,  todo ha sido en base la lucha.

Alejandro Cabrera Villamil (sobrino del maestro Jorge Villamil Cordovez) fue concejal de Neiva, copartidario y amigo de Rodrigo Lara Bonilla, de Galán, de muchos personajes de la vida nacional que han tratado de cambiar este país, para bien.

No se mide en palabras ni en convencionalismos para referirse al talante de los huilenses de hoy:

Somos –dice- un pueblo conformista, aquí todo lo queremos fácil. Lo he dicho entre amigos y lo ratifico. El problema con algunos paisanos es que no nacen como todos los cristianos con el pan debajo del brazo sino con un par de rodilleras. Somos tolerantes. Eso de ser el tercer departamento más corrupto del país y que nadie diga nada es doloroso e irrita. Yo no he visto que la gente salga a hacer una campaña de indignación contra lo que estamos viendo.

Yo diría que nos merecemos lo que nos pasa. Hoy en día los ladrones de cuello blanco son tan poderosos que hacen ver a los traquetos como unos limosneros, al punto de tenerles miedo hasta para denunciarlos.

Muchos burócratas empiezan robándose el cemento de un puente y terminan con la comida de los niños. 

¿Cómo salimos de esta situación?

Hay que luchar, entender que uno no gana una pelea sentado, tenemos que darle un vuelco y no permitir que el departamento se lo disputen unas fami-empresas electorales que han establecido un régimen monárquico y que consideran que esto es una finca y que le pueden heredar al hermano o al hijo. Tenemos la obligación de enfrentar a esos corruptos porque al paso que vamos vamos a dejarles a nuestros hijos un país peor del que encontramos.

¿Cómo era la política en sus tiempos?

Era muy diferente porque la gente creía, teníamos unos ideales y no era ese mercado persa de este momento. Lamento la degradación de la política porque es muy triste que un parlamentario como Martínez Sinisterra haya dicho que es más rentable coronar una alcaldía a un embarque de coca, esa frase nunca se me olvidará.

La política se ha convertido en una profesión para saquear el país y esto no terminará bien si no podemos combatir y reducir la corrupción.

¿Lo de Petro es una reacción?

Él ha recogido la indignación y la rabia de la gente, es que la política se volvió el arte de mentir y robar, de engañar al pueblo. Quienes van a la cárcel simplemente hacen elegir a su esposa, a su cuñado a su hijo, cuando los vínculos de sangre no tienen que generar jerarquía, aquí se heredan las curules y eso no debe ser en un país democrático, es decir que los presidentes terminaron como unos reyes y el congreso como una Corte que se hereda. 

 

Lara Bonilla y sus hijos

Usted fue muy cercano al exministro Lara Bonilla, ¿cómo analiza a sus hijos Lara Restrepo y Lara Sánchez?

Ellos son bien diferentes. Yo he tenido una buena amistad con ambos. Lara Sánchez es médico y su formación no tiene nada que ver con la política y es además un excelente profesional de la medicina.

Alguna vez le pregunté ¿usted sabe en lo que se va a meter? no crea que después puede volver a ser el mismo profesional que era, ya no será ni bienvenido porque tendrá gente que lo va a cuestionar pero él insistió, generando los roces entre hermanos. Me imagino que ya los habrán limado en alguna medida, pero fue una época complicada porque ellos se enfrentaron duro. 

Lara Restrepo es un muchacho preparado, inteligente, estudió y se preparó para hacer política y asumir lo que está haciendo. Hay cosas que yo no entiendo: cómo terminó abrazado con Oneida Pinto en la Guajira, no creo que Rodrigo Lara Bonilla lo hubiera hecho, pero hoy en día parece que en la política todo vale y según ellos lo que hay es que sumar, por eso estamos como estamos. La situación del país es muy crítica, los principios se cambiaron por los fines. 

 

¿No ha correspondido a lo que se esperaría por ser hijo de quien es?

En algunos aspectos no, en otros es inteligente, le he escuchado unos debates muy buenos. 

 

Usted acompañó a Lara Sánchez en su candidatura a la alcaldía ¿Cómo analiza su gestión hasta el momento?

En muchas cosas la ciudad ha mejorado, la contratación es mucho más transparente ahora porque en Neiva hubo un momento en el que no valía la pena ni ir a una licitación. Hay falencias y yo diría que Lara tiene que corregir muchas cosas en este tiempo, pero lo considero bien intencionado.

 

¿Bien acompañado?

En unas dependencias sí y en otras no. Hay quienes pensamos que Lara se aislaó, no habla con sus amigos. Cuando cree que todo se sabe es cuando ya cerró su mente y no vuelve a aprender nada y ser político es vivir abierto a los anhelos de la gente, es interpretar a la ciudad.

 

¿A usted lo ha vuelto a llamar?

Nunca, solamente en una oportunidad nos vimos por ahí. Hay unos amigos que dicen que no les pasa al teléfono, yo nunca lo he llamado. Él fue muy cariñoso en la muerte de mi hermano, fue con un decreto de honores lo que yo le agradeceré toda la vida, nos acompañó en el sepelio y realmente fue muy emotivo cuando me abrazó, toda una prueba de amistad.

 

Su familia, sus orígenes, su vida.

Cabrera Villamil fue concejal en tres periodos y cuatro veces presidente del concejo de Neiva. También presidente del directorio departamental del Nuevo Liberalismo.

Se retiró para entregarse al sector privado, a hacer empresa, al agro que era y es su vocación.

Su padre, Alejandro Cabrera Manchola, agricultor, fue asesinado en el año1.957. Su madre, Isabel Villamil Cordovés, hermana de Jorge Villamil el compositor, ambos huilenses.

“Mi papá nació en Girardot pero estuvo toda la vida vinculado al municipio de Aipe y mi mamá de la vieja hacienda 'El Cedral'. En ese tiempo nacían en las haciendas y las atendían las comadronas. Cuando asesinaron a mi padre yo tenía 9 años y mis hermanos 3 y 5. Debimos estudiar internos en Bogotá, en una dolorosa orfandad, mientras mi madre enfrentaba la dificil situación familiar.

 

¿Quién mató a su padre?

En ese tiempo era el fin de la violencia que había azotado al norte del Huila donde estaban los tales “limpios y los comunes” que después derivaron en las Farc. Cuando se presentó la amnistía quedaron un poco de bandas sueltas haciendo abigeato y lógicamente iban a robar a todas las fincas.

A mi papá le quitaron un ganado y él fue y lo recuperó. Unas persona que despues estuvieron vinculadas a la política lo mandaron a asesinar por un niño de 14 años que parecía inofensivo. El muchacho le dijo que sus papás habían sido asesinados y que lo dejara quedarse ahí y le diera trabajo; mi papá accedió y apenas volteó la espalda lo asesinó. Cuando él cayó le quitó una pistola que portaba y con esa misma le pegó un tiro. Así terminó todo. 

 

Recuérdonos, por favor, a su señora madre…

Mi mamá quedó viuda muy joven a los 33 años, era un ama de casa. Mi papá era ya ganadero y él iba con Rafael Azuero Manchola que era su primo y con Aurelio Fierro a los Estados Unidos y traían aviones con ganado y vendían los toretes y los reproductores, fue toda la vida un emprendedor.

Mi mamá quedó acá, nosotros tuvimos que irnos por las amenazas y ella tratando de que no se acabara lo que él había dejado y que nosotros pudiéramos tener en Bogotá una educación digna, pero ella no estaba preparada para eso y terminó muy mal económicamente.

Cuando murió mi abuelo le tocó un pedazo de tierra muy pequeño en la famosa hacienda 'El Cedral' y allá sembró café. Después nosotros nos hicimos cargo de todo y mi madre murió acá en Neiva víctima de un enfisema pulmonar. 

 

¿La hacienda del Cedral es la del maestro Villamil?

Sí, yo fui a pasar vacaciones toda mi vida allá, nos íbamos en diciembre con Jorge y él en medio de su ancestro campesino le dio por ser colono en “El Pato” y montó una finca.

Allá conocí a Manuel Marulanda Vélez, después conocido como Tirofijo. Iba a hacerle visita a Jorge, que atendió a campesinos y guerrilleros y les regalaba muestras médicas. Ellos iban y se quedaban, montaban los cambuches en el patio e iban a matar dantas y esa era la carne que comíamos.

 

¿No eran los asesinos en que se convirtieron?

 En ese tiempo eran diferentes, eran campesinos que tenían en el bajo Pato cultivos de caña y maíz como agricultores. Habían salido en huida del cañón de las Hermosas y se habían asentado allá.

Yo diría que eso se empezó a pervertir cuando empezaron a secuestrar gente, a jugar con la vida humana. Inclusive Jorge Villamil terminó procesado por el secuestro del cónsul holandés Erick Leupin.

A Villamil le pidieron hablar con la guerrillera, intermediar y eso hizo, pero le costó que un día se realizara un gigantesco operativo militar para capturarlo. Llegaron las tropas en un helicópeto y lo descargaron en Santander de Quilichao para que le hicieran un proceso, narrado por Villamil en su canción 'El Detenido'.

 

¿Por quién va a votar?

A mí no me gustan los extremos, los mesiánicos, les tengo pavor porque son de izquierda y derecha y todos terminan en lo mismo, tienen el mismo método y lo primero que hacen cuando llegan al poder es construir una constitución a la medida de ellos y perpetuarse en el poder, destruir la oposición y terminan destruyendo la democracia y el país. Ambos bandos son iguales de peligrosos.

 

¿Qué piensa de Duque?

Es un muchacho inteligente, que se ha defendido bien en los debates.

 

¿Qué piensa de Petro?

Es una incógnita. La desconfianza surge de los actos de su vida, de su pasado no muy claro. Por más que uno trate de hacer un discurso florido los actos hablan de uno.

 

 

Pin It