-AL AIRE-

La percepción

La percepción

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La percepción pública es “la idea” que una comunidad tiene de sus personajes (no solo políticos), no siempre real, no todas las veces justa, casi siempre acertada. Por ejemplo que el obispo Froilán Casas no se pierde la corrida de un catre, los Gonzalez Villa son corruptos y el alcalde La Sánchez despistado unas veces, explosivo la mayoría.

Un gesto, una salida en falso, alguna afirmación, tienden a reafirmar la imagen. Vargas Lleras aumentó su fama de arrogante cuando le propinó un coscorrón a uno de sus guardaespaldas. Y lo corroboró al empujar a una joven mujer que pretendía abrazarlo.

La “impresión” que se tiene de Lara Restrepo es la de un tipo inteligente pero prepotente, ilustrado pero buscapleitos. A Rodrigo Villalba la gente lo piensa habilidoso, astuto, sagaz. A Jorge Eduardo Géchem mañoso, “que lo mismo sirve para un roto que para un descosido”.

Sobre Hernán Andrade existe la impresión de que es camaleónico en defensa de sus intereses, que coinciden siempre con los de su familia y sus más allegados. De Flora Perdomo se piensa que no piensa y que Villalba piensa por ella. De Ana María Rincón que es “una encarnación dolorosa de la frustración”.

No es lo que opino. Es lo que percibo cuando hablo con la gente, especialmente en los tomaderos de tinto, que los hay por decenas en Neiva. Que Ernesto Macías, liviano académica e intelectualmente, es el adulador político más exitoso y suertudo del país.

En el Huila tenemos la percepción de que han sido pésimos todos los últimos alcaldes y el actual compite con éxito. En la última reunión celebrada en la Cámara de comercio con empresarios y dirigentes gremiales, quedó la sensación de que Lara anda un poco embolatado, sigue en ello. O mejor, quiere consagrarse.

“La idea” que flota en el ambiente es que no manda en la alcaldía, los subalternos (ellas, especialmente) no le hacen caso, se le burlan en las narices, son ruedas sueltas, se sienten alcaldesas “con derechos”, es decir con autonomía plena.

Por eso el tema del alumbrado público esconde muchos misterios sobre cómo será la tal empresa mixta. Y sospechas sobre las maniobras de la gerente Cielo Ortíz, con agenda propia, novio concejal y aspiraciones políticas. Se les han despertado los monstruos del poder y la ambición.

En relación con el futuro servicio de transporte, apenas se avanza en estudios que estarían listos a finales del año, a pocos meses de terminar la administración y que cambiará su sucesor.

Los empresarios tienen la percepción de que el alcalde Lara oye pero no escucha, vive en un estado de permanente enfado, se torna explosivo cuando le insinúan corregir algunos rumbos y entonces no dialoga sino que embiste.

Es aquí donde percepción, sensación y realidad se fusionan: un gobernador embustero y corrupto. Un alcalde atolondrado, aturdido, equivocado. Es la idea, la imagen, lo que flota en el ambiente. Y yo soy un sociólogo de las aromas y los olores.

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