El senador ferro y un terrible asesinato

Los hechos ocurrieron en abril de 2009, en el entorno político y personal del senador Carlos Ferro Solanilla, el otrora secretario privado de Leonor Serrano de Camargo, un individuo silencioso, de bajo perfil público, quien llegó a ser Presidente del Partido de la U.

Los familiares de Eduardo Díaz Pinzón (el muerto) no han logrado que la investigación avance ni que el proceso se adelante en Bogotá, convencidos de que en Fusagasugá todos los resortes de la justicia (Fiscalía, jueces, Procuraduría) están controlados por el –ahí sí- acucioso senador.

Nada se ha movido desde que conocí el asunto, hace un par de años, y lo denuncié públicamente.

Para todos –desde ese entonces- era protuberante que Ferro Solanilla protegía obsesivamente a John Harold Arias Berján, patrullero de la Policía sobre quien recaen las mayores sospechas del homicidio. El agente era miembro del esquema de seguridad del congresista e hizo parte del círculo de amigos de los dos, de Díaz y de Ferro.