-AL AIRE-

El alcalde de Neiva y sus “hombres probos”

El pasado martes 16 de octubre publiqué en El Espectador un artículo titulado ‘El hombre del maletín y el alcalde de Neiva’, el cual provocó en la capital opita un terremoto político tan fuerte, que Rodrigo Lara Sánchez se vio obligado a responder en un “Comunicado a la opinión pública”, que a su vez me obliga a dar respuesta.

De entrada, dijo que “luego de los más de veinte días de exposición de interceptaciones telefónicas a los acusados por parte de la Fiscalía en la audiencia de legalización de captura, no se escuchó una sola grabación en la que se me comprometiera con aquellos acontecimientos”.
Falso: según un audio al que tuvo acceso el portal Ondaopita.com, Rodrigo Lara sí sabía de la elección irregular del contralor y la personera del municipio. En la grabación citada el diputado Oscar Urueña, del partido Alianza Verde —el mismo del alcalde— se comunica con el recién elegido contralor municipal José Hildebrán Perdomo para informarle que el alcalde Lara lo va a llamar, y le avisa de una reunión “a las cinco de la tarde en la casa de él, el lunes festivo, con Heidy (Lorena Sánchez, la personera), usted y yo y vamos a llevar a Carlos Sterling”, este último también concejal de los verdes. (Escuchar audio).

Un alcalde puede encontrarse con quien le parezca, pero que se reúna en su propia casa con el contralor luego de su elección resulta abiertamente contrario a la ética y desdice de su cacareada lucha contra la corrupción (la misma que lo hizo elegir), en consideración a que se trata del funcionario encargado de controlar las finanzas de la alcaldía. Guardadas las proporciones, es como si luego del reparto un juez y su acusado se reúnen en privado, en desarrollo del juicio.

Si de interceptaciones legales se ha de hablar, brilla con voz propia la del empresario René Cantillo Álvarez, amigo personal del alcalde, hoy preso -a quien se le conoció como ‘el hombre del maletín’ por haber sido el que repartió el billete grueso para la elección-, en conversación precisamente con el elegido contralor, Hildebrán Perdomo.

En el informe presentado por el investigador de la Fiscalía que escuchaba las grabaciones, se lee: ‘Hombre desconocido llama a Hildebrán Perdomo y le dice que hay dos cosas que le manda a decir la ‘Nana’, secretaria del magistrado Jorge Alirio Cortés Soto: la primera es que ahí no hay nada, que lo miraron con el magistrado; y segunda, que proyectó la admisión sin suspensión provisional… Hildebrán dice que descansó, gracias súper”.

El desconocido resultó ser el hombre del maletín, Cantillo, y en la llamada le comunica al contralor sobre la decisión del fallo que habría de emitir el Tribunal Administrativo del Huila por mediación del magistrado Cortés, referente a una demanda contra su elección interpuesta por Roberto Carranza, Hugo Alberto Llanos Pavón y María Cecilia Ocampo, tres de las personas que se presentaron al concurso de méritos pero perdieron.

Primer hecho llamativo: Hugo Alberto Llanos, cuota política del senador Jorge Eduardo Géchem Turbay, se abstuvo de apelar después de que el Tribunal negó la pretensión de los demandantes, y a continuación el alcalde Rodrigo Lara Sánchez lo nombró como su secretario de Gobierno.

Ahora fijémonos en la actuación del magistrado Cortés Soto, quien conformó la Sala de Decisión en el estudio de las demandas de nulidad presentadas, defendió los alcances de los dos fallos y negó cualquier participación en los hechos que originaron la detención de los concejales, pese a que su nombre apareció en varias de las 33.000 llamadas interceptadas por la Fiscalía.

Segundo hecho llamativo: unos días después de que el mencionado Tribunal hubiera negado la demanda, la alcaldía de Neiva firmó un contrato de prestación de servicios con la firma de abogados Consultas y Soluciones Jurídicas S.A.S., cuyo representante legal es Arnoldo Tamayo Zúñiga, cuñado del magistrado Jorge Alirio Cortés, por 1.310 millones de pesos (Ver facsímil).

El alcalde Lara Sánchez, cuyo gobierno se presenta como el más transparente en la historia de Neiva, adjudicó el contrato a dedo, con una empresa que no está en el Registro Único de Proponentes (RUP) para adelantar un cobro pre jurídico, algo que solo puede hacer en forma directa la administración municipal. El magistrado Cortés y René Cantillo son vecinos del mismo condominio residencial, y la Fiscalía investiga si este último habría tenido algún tipo de injerencia en el favorecimiento del contrato a familiares del togado, y si el mencionado contrato de prestación de servicios por tan exorbitante suma es legal o si en su suscripción se violó la ley.

En entrevista con el periódico La Nación, al ser interrogado sobre el hecho de estar bajo la lupa de la Fiscalía, el magistrado Jorge Alirio Cortés respondió: “Me gustaría poder colaborar con todo lo que esté a mi alcance para dejar en claro que este tribunal es una corporación honesta, de hombres probos, de hombres responsables, que jamás hemos participado en actos como los que se están investigando”. (Ver entrevista).

Dice el acalde Rodrigo Armando Lara, en expresión que me atañe como autor del artículo arriba citado, que “no sabemos si existen intereses oscuros al tratar de enlodar el buen nombre de la administración”. Sería bueno que lo aclare y dilucide, pero mientras tanto no sobra que reflexione en que la acción desplegada por la Fiscalía General de la Nación sobre el concejo de Neiva y sobre actos de su administración, que condujo a la captura de ocho concejales y dos exconcejales, un diputado, la Personera, el Contralor y un empresario, permite concluir sin lugar a dudas que detrás de tan amañada elección sí hubo “intereses oscuros”.

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