La Secretaria de Hacienda “negociante” (de Neiva)

Los líos de una funcionaria y la empresa Toc Toc

Un día se encontraron Carlos Felipe Másmela, un joven inquieto, creativo y también embaucador. Y Nayarin Saharay Rojas Tellez, ambiciosa, 30 años, Secretaria de Hacienda de Neiva.

Másmela había creado (con apenas la cédula y enredando a mucha gente) una empresa de transporte de lujo que pintaba bien: “confort, seguridad y comodidad, te llevamos puerta a puerta, día y noche”.

Saharay conocía a Felipe por sus escritos en Opanoticias, la única referencia que tuvo antes de su “sociedad”. En la relación sólo había interés económico. Ella, después de algunos escarceos locales, es la novia de Jorge Andrés Géchem, Jefe de la Oficina de Paz de la Alcaldía de Neiva, y él andaba enloquecido con su prometida. Perdió la cabeza y su empresa. 

La funcionaria admite que lo suyo han sido los negocios. Aunque es abogada, su especialidad era lo tributario, lo financiero, el comercio internacional, en la oficina de Diego Muñoz Marroquín, el alcalde en la sombra.

Se le saltó el resorte de la oportunidad mercantil e informada por Másmela de su precariedad, “le facilitó” $30 millones en efectivo, sin firmar documento alguno. Nayarin Saharay dice que en préstamo. Carlos Felipe dice que como adelanto de una futura sociedad.

Siguieron soñando en Toc Toc como una empresa floreciente y la Secretaria de Hacienda presentó a varias personas que se encargarían de los desarrollos inmediatos.

Hubo necesidad de más dinero y Saharay entregó diez mil dólares (eso dice él y que tiene testigos). Ella admite que $20 millones en efectivo (también sin firmar nada). Y más adelante –según Másmela-

la secretaria entregó otros $30 millones.

Los problemas se agudizan porque Carlos Felipe es un botaratas y se gastó por lo menos $40 millones en viajes y fiestas con su novia. Un día lo echaron su mamá (la de él, representante legal de Toc Toc ) y su prometida.

La empresa no le pagaba a sus empleados, a nadie (casi $50 millones) Másmela ahondó su ruina y comenzó a presionar a Saharay por más dinero, que ella se negó a entregarle.

–Me van a matar, le dice desesperado. Una particularidad es que ambos guardan los whapsapp que se cruzaron, las únicas constancias de la fracasada historia comercial, que está llegando a los estrados judiciales.

Según denuncias, Másmela es un estafador. Con llanto y drama logró “arrancarle” a Yennifer, su asisitente, $15 millones que después se negó a pagar, pero ella “secuestró” el computador de la empresa, que Saharay rescató desembolsando el dinero. 

La Secretaria de Hacienda me dice que cayó en “una inocentada”, ella que se presumía tan buena para los negocios y ha asesorado grandes compañías. Felipe me dice que Saharay se quedó con la empresa e incumplió con el pago de las deudas.

El nuevo Toc Toc es gerenciado por Carlos Fernando Polanco (presentado por Saharay). Y Másmela montó una empresa similar en Ibagué: Ring Ring. Los dos siguen orondos, sin consecuencias ni políticas y legales (para ella) ni penales para él.  

 

 

 

 

 

 

 

   

 

 

 

 

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