En Neiva, detenido exalcalde por tragedia del estadio

Estarían en camino siete capturas

Neiva “ha sido de malas” con los últimos alcaldes, por lo menos en más de 20 años. Todos han sido vinculados a graves hechos de corrupción, mientras la ciudad se hunde en el desespero del desgobierno.

El caso del alcalde Pedro Suárez resultó funesto para la ciudad y anoche se entregó a las autoridades, sabiendo de una orden de captura en su contra por los hechos de corrupción que terminaron con la tragedia del estadio Plazas Alcid.

En síntesis, se contrataron unas obras de remodelación del escenario deportivo que –de manera absurda- fueron levantadas sobre graderías viejas que no fueron reforzadas debidamente. Un día las nuevas estructuras se desplomaron y mataron cuatro obreros. De haberse sucedido la desgracia con asistencia de público (las graderías occidentales se derrumbaron), el desastre habría acabado con la vida de cientos de personas.

Como sucede con muchas administraciones en Colombia, el último año se emprenden obras “urgentes” para resolver necesidades no del municipio sino económicas de los alcaldes, que pagan así sus deudas políticas o reúnen dinero para la siguiente campaña.

Suárez está en poder de las autoridades. Y con él otros funcionarios de esa administración y personas vinculadas a la obra: el exdirector de Deportes de Neiva, Carlos Alberto Ramos Parracíy (docente y vicerrector en la Universidad del Tolima) el exjefe de contratación, Carlos Fernando Puentes.

Confirma el periodista Ricardo Areiza que también fue detenido Carlos Fernando Puentes Ramírez, en su calidad de Jefe de Contratación, quien dirigió el proceso de licitación, adjudicó y firmó el contrato el 16 de diciembre de 2014.  El funcionario dirigió igualmente la licitación de los estudios y diseños.

Además, fueron vinculados a la investigación el  curador segundo, Mauricio Vargas Cuéllar, y la interventora de los diseños, Érica Fernández

Otras dos personas fueron capturadas en Medellín. Presumiblemente entre ellos estaría Mauricio Montoya, quien dirigía el proyecto de remodelación, sin ostentar las calidades profesionales y en cuyas manos se produjo el desplome de la gradería.

Serían llamados a declarar el contratista Miguel Alejandro Lozano Castañeda y el representante del Consorcio Interventoría Estadio 2014, Luis Alfonso Trujillo.

EL CONTRATO

El periódico local La Nación resume “la tragedia” del estadio Plazas Alcid:

-El 24 de julio de 2014, el jefe de la Oficina de Contratación, Carlos Fernando Puentes, ordenó la apertura de la licitación, incluyendo como soporte el reforzamiento estructural reseñado igualmente en los estudios previos, ajustados por el director de Deportes de la Alcaldía de Neiva el 19 de noviembre de 2014.

Sin embargo la repotenciación fue descartada desde el principio. Tampoco se definieron los mecanismos ni los criterios técnicos para realizar dicho reforzamiento ni los estudios de sismo-resistencia que fueron presentados a la Curaduría para el otorgamiento de la licencia de construcción dentro de los cuales se especifica el presupuesto incluyendo actividades y cantidades de obra requeridos para desarrollar esta tarea.

INCUMPLIMIENTOS

Las obras de remodelación y reforzamiento se iniciaron el 29 de diciembre de 2014 con un plazo inicial de diez meses. Sin embargo, vencido el plazo las obras no se ejecutaron.

El 13 de octubre de 2015 el plazo fue ampliado por dos meses. El contrato se suspendió por nueve días y se reinició el 29 de diciembre de 2015, dos días antes de terminar el mandato del alcalde Pedro Hernán Suárez.

Según el informe, solamente se ejecutaron obras relacionadas con demoliciones y excavaciones, cimentaciones en las áreas de camerinos y estructura para la ampliación de la tribuna occidental, construcción de la nueva cancha, estructura en concreto reforzado para la ampliación de la tribuna occidental, obras de mampostería;, instalación de la estructura de la cubierta para la tribuna occidental y fundición de la gradería de los niveles 6 y 7 de la tribuna occidental. En cambio no se ejecutó ninguna actividad de reforzamiento estructural en la misma tribuna, eje central del contrato.

HALLAZGOS

Un estudio de la Contraloría y un dictamen pericial realizado por la firma Sísmica y Estructuras, confirmaron los graves hallazgos técnicos de la obra.

Al haber desconocido los lineamientos establecidos en el proyecto y la licencia de construcción, determinados en los estudios en los cuales se apoyaba. Las obras ejecutadas carecen de funcionalidad, según el dictamen.

Además, las construcciones aledañas perdieron igualmente la viabilidad.

Según los dos informes, la  nueva obra ejecutada no ofrece las mínimas garantías para su funcionamiento. La Contraloría determinó provisionalmente un daño al patrimonio público en cuantía de 23.527 millones correspondiente al valor pagado según las actas parciales canceladas y los comprobantes de egreso.

Además, el nuevo estudio técnico encontró pagos por obras no ejecutadas. El estudio revela que se descontaron cantidades de obra que fueron incluidas en actas anteriores. El costo total de esas cantidades canceladas y descontadas posteriormente, asciende a la suma de 2.453 millones de pesos.

El valor inicial del contrato, ascendió a 19.999 millones de pesos. El contrato fue adicionado en 7.250 millones de pesos el 18 de febrero de 2016. La adición fue incorporada desde el 2015 en el presupuesto del 2016.

POLÉMICA EJECUCIÓN

La polémica remodelación del estadio de Neiva desde el comienzo vivió su propio calvario por la imprevisión, la falta de planeación y graves falencias.

Las obras se iniciaron el 29 de diciembre de 2014 con un plazo inicial de diez meses. Sin embargo, vencido el plazo las obras no se ejecutaron.

El 13 de octubre de 2015 el plazo fue ampliado por dos meses. El contrato se suspendió por nueve días y se reinició el 29 de diciembre de 2015, dos días antes de terminar el mandato del alcalde Pedro Hernán Suárez.

El contratista argumentó múltiples inconvenientes para solicitar las prórrogas, entre ellos, el trámite de licencias y problemas derivados de la ausencia de un estudio de suelos.

El año pasado, la Alcaldía de Neiva autorizó cinco prorrogas adicionales. Cuando se produjo el desplome de la gradería, el contratista hacía uso de la quinta prórroga por 90 días calendario que vencía el 31 de octubre.

 

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