Bribonadas del concejo y el alcalde de Palermo

Dejo claro, para empezar, que este asunto peliagudo y miserable de corrupción se relaciona con el alcalde Orlando Polo Pimentel y los hechos son del año 2013. Nada tiene que ver el actual burgomaestre, Víctor Polanía (el popular “Pujacho”) quien por esa época andaba en procedimientos de liposucción, latonería y pintura.

Polo, un funcionario de muchos años en la administración de Palermo, era el encargado de girar los cheques de la administración y se hizo la ilusión de enriquecerse ya no con “comisiones” sino a lo grande, como alcalde y cambiando el POT, Plan de Ordenamiento Territorial  del municipio, que permite barbaridades a granel, que vendidas a buenos postores producen millonarias “ganancias” y saqueos. 

Polo fue elegido alcalde y demostró que nada sabía de la función pública, pero sí de bribonadas. Se alió con el concejo y empataron las borracheras sampedrinas con la aprobación irregular y atropellada del POT un 30 de junio a las 8 de la mañana, después de burlarse de la tal socialización del proyecto, que convocaron dos días antes en medio de la bulla de tres orquestas y ríos de aguardiente.

El gran favorecido –hubo varios- fue el controvertido empresario Fernando Bermúdez, muy conocido por estos lares.

La juez quinta oral de Neiva, Sandra Milena Muñoz Torres (estudiosa y valiente) determinó la nulidad del POT, en respuesta a demanda que adelantó el eficiente abogado Fernando Rojas Suárez, en representación de la Asociación de Usuarios del Distrito de Riego del Juncal, Asojuncal, gravemente afectada en su servicio público de producción agroalimentaria.

No se pone la juez a profundizar ni a especular sobre la lista de bandidos y sus alforjas de dinero conseguidas, sino que tumba el acuerdo de la manera más fácil: Se vulneró lo dispuesto en el numeral 4 del artículo 28 de la ley 388 de 1977 “toda vez que el cabildo abierto no se ajustó al trámite dispuesto y por tanto no se cumplió el requisito obligatorio que garantiza una verdadera participación democrática”.

Averiguando sobre los personajes de la época, me queda claro que “el negociador” en nombre del alcalde fue Ricardo Tafur, un sujeto que simula ser líder de una secta religiosa, para cometer sus fechorías (Quizá por eso le dicen “santo-malo”). Tafur figura hoy como asesor y amigo del gobernador Carlos Julio González y así se presenta en todas partes (tal para cual)

El presidente del Concejo era Luis Enrique Calderón Salazar. El vicepresidente Aladier Vargas Chala (se acuerdan de “los guarapos”?). Y Carlos Cicerón Ramírez Cedeño, el ponente, el encargado de sustentar y capitanear la enorme picardía.

Eran concejales de la época: Leonidas Bahamón Puentes, Diego Collazos Montenegro, Fredy Alexander Cuéllar Cortés, Benjamín Gutiérrez Rojas, Franklin Losada Cerquera, Rigoberto Llanos González, Barcelio Pastrana Rojas, José Yovanny Ramírez Ortiz. 

Si la fiscalía quiere actuar. Si la procuraduría funciona, si la DIAN investiga, pueden dar un golpe efectivo contra la corrupción, para no quedarnos en el simple titular de que tumbaron el POT de Palermo.

@artunduaga_

 

 

 

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