Las tretas de la gerente de EPN

Con artimañas, la gerente de Empresas Públicas de Neiva, rebautizada por ociosidad y alto costo como Las Ceibas, quiere manejar el alumbrado público de la ciudad, lamiéndose los dedos con el lucro económico y los dividendos políticos que dejaría la cesión. ¡Se le desorbitan los ojos ya brotados.

Ella le vendió la idea al alcalde Lara Sánchez (que todo le compra), al punto de llevarlo a decir –en entrevista con Diario del Huila- que es “un negocio fantástico para cualquier municipio”.

Los técnicos, los que sí saben del asunto, los que no piensan en marrullas y tajadas, consideran que no hay tal negocio fantástico porque si lo que se busca en beneficiar al usuario, no debería generar ganancias extraordinarias.

Se equivocan el alcalde y Cielo Ortiz, su subalterna (muchos piensan que es al revés) al argumentar que la EPN tiene experiencia por el solo hecho de ser empresa prestadora de un servicio público.

Si la tal experiencia se la atribuyen por haber hecho la interventoría del contrato con el concesionario actual (del cual todo el mundo se lamenta), lo que queda en claro es la ineptitud de EPN porque Diselecsa hizo lo que le vino en gana.

Es tan livianita la propuesta de la señora Ortiz (no ella, voluminosa y en ademán de siempre embestir) que en el debate de la Cámara de comercio planteó el manejo del contrato por sólo un año, mientras hacían los inventarios y profundizaban en el estudio de la situación.

(Hablando de cosas livianas y ligeras, me acuerdo ahora de Mari-Sarmiento, que salió en paños menores a la calle y se la llevó el viento).

Bien distinta fue la proposición de ElectroHuila, según algunos asistentes serios. Un contrato a 15 años, cifras ciertas sobre las luminarias de hoy, y planes escritos sobre toda la operación inmediata y futura. Muchos de esos números y compromisos –que había recibido el alcalde de manos de Electrohuila- fueron utilizados (plagiados vulgarmente) por Cielo Ortiz.

Como el tiempo apremia y el alcalde Lara tendrá que decidir en 15 días, me imagino –por sus declaraciones de prensa- que el asunto está resuelto y que ganan las tretas de la gerente, entendidas como argucias, trucos y engaños, sumados a su ego desmesurado.

Está cantada la derrota para la propuesta seria de Hernando Ruiz López, gerente de la Electrificadora, una empresa que sabe del tema, que maneja con la destreza de los años y la tecnología un servicio vital para la vida y la seguridad de los ciudadanos.

No es, como lo dice el alcalde, una cuestión de comprarle la luz a cualquiera y poner bombillas en todos los postes y alcanzar su “negocio fantástico” (no tanto como el de Diselecsa pero sí jugoso, le agrego yo).

Me temo que Rodrigo Lara Sánchez se está metiendo en camisa de once varas y arriesga hundirse más en el desprestigio político que hoy lo tiene compitiendo en la desvergüenza de ser uno de los peores alcaldes de Neiva.

 

 

 

 

 

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