Alianzas insospechadas en el Huila


Meses atrás la posibilidad hubiese sonado estridente, destemplada, insólita. Hoy es un hecho que se cocinan dos alianzas: José Antonio Gómez Hermida y Hernán Andrade (por un lado) y Jorge Eduardo Géchem y Rodrigo Villalba, por el otro.  

Le escuché decir al exministro Guillermo Plazas que en política no hay amigos ni enemigos, que hay aliados. Con esa máxima, no sorprende que se cristalicen acuerdos entre estos personajes hasta ayer enfrentados “a muerte”, de palabra, porque quienes se matan son los enemigos políticos en las veredas, que sí se toman a pecho las diferencias verbales de sus jefes.  

Villalba necesita fortalecerse en su aspiración al Senado y Géchem es un buen socio regional (por lo menos electoralmente). Unidos liberales y la U (si se permiten legalmente las coaliciones o por debajo de la mesa) pueden obtener una buena votación. No sé si suficiente para elegir a Géchem y a Flora Perdomo. Pero aseguran el umbral, nada fácil de otra manera.

Géchem (perro viejo late echao, turco negociante) busca derrotar a Héctor Javier Osorio y deja tendidos a dos ayudantes suyos: Ana María Rincón y Mauricio Bahamón, que se quedarían sin partido (la U). Y menos mal –para ellos- porque están en vísperas de hacer un ridículo monumental.

Por los lados del matrimonio (político) Gómez-Andrade, la cuestión es sencilla: “Integración” no tiene candidato al senado y Andrade no tiene candidato fuerte a la Cámara. Unidos pueden apoyarse y fortalecer el conservatismo, sin ideas pero con votos especialmente en el campo.

Andrade pone a Esperanza (su hermana) para la cámara alta. Y Gómez Hermida busca la reelección de Jaime Felipe Losada. Pasando el tiempo y si todo les sale bien…se comprometen a que apoyarán unidos a Carlos Ramiro Chávarro como candidato a la gobernación.

Estas sociedades se hacen entre poderosos, no tanto por sus fortalezas personales, el verbo fluido y la carga ideológica, sino por la burocracia de que disponen.

Géchem cuenta con dos hijos en el gobierno: Carlos Eduardo en la dirección de la Agencia de Desarrollo Rural. Y Jorge Andrés como jefe de la oficina de paz y derechos humanos de la alcaldía de Neiva. El muchacho es tan político que cambió de novia y puso a la Secretaria de Hacienda de la ciudad, Nayarín Saharay,  a trabajar por la causa de su padre. Por cuenta del alcalde Lara Sánchez, medio gobierno de la ciudad le hace campaña al suegro de Saharay, la dueña de viajes Toc-Toc.  

Andrade manda en la Electrificadora del Huila y Gómez Hermida en Finagro. Villalba en la Caja Agraria. Por eso resulta tan difícil para cualquier parroquiano ganar una curul en el Congreso, compitiendo con quienes manejan burocracia y poder económico del Estado.

Algo más: No es del todo cierto que Cielo González no aspire al Senado por el tiempo que quiere dedicarle a sus hijos. La verdad es que todavía tiene dos procesos “peliagudos” en la Corte Suprema. Si asoma la cabeza puede perderla.

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