-AL AIRE-

El mentirosito Diego Muñoz

Diego Muñoz escribió que se retira como columnista del periódico La Nación para hacer política decente.  Buena frase como a veces cierra el programa La Luciérnaga y todos sueltan la carcajada. El ser humano es un simio burlón implacable, dice mi amigo Tomás González (Uno, un hombre, es un cagajón que flota en el océano de la vida)

Muñoz fue gerente e inspirador de la alcaldía de Rodrigo Lara Sánchez y es padrino y jefe de dos funcionarias controvertidas de esa administración: la gerente de las Empresas Públicas, Cielo Ortíz, y la Secretaria de Hacienda, Sahary Rojas. Es decir, donde se maneja la plata, se hacen favores y politiquería. Y las dos señoras actúan con la beligerancia que obliga el jefe (Muñoz) y la coyuntura política.

Cuando llegó Lara a la alcaldía de Neiva con su tropa encabezada por el ahora aspirante al Senado, lo primero que hicieron fue barrer con empleados que hubiesen estado con el otro candidato. Y conocí el caso de varias personas a las que vetaron porque encontraron en sus redes sociales solidaridad con Gorky Muñoz, a la final el perdedor de la contienda.

Ahora que hace carrera hacia el Congreso, con el apoyo de sus favorecidos en la alcaldía, Muñoz lamenta que un dignatario departamental de Alianza Verde hubiese asistido a una reunión política de otro partido “porque si no se alineaba su hija perdería el puestico”.

Y se rasga las vestiduras, en el extremo del cinismo: -“Si eso pasa con alguien que tiene credencial y poder, imagen lo que es el diario vivir de nuestras gentes, que en su mayoría, como en el Huila, dependen del Estado para poder sobrevivir”.

En su perorata, mientras el gobierno que lidera en la sombra hace lo contrario, Muñoz afirma que “el Estado fue cooptado por la politiquería y fruto de su corruptela, a la mayorías de nuestras instituciones han llegado personas incapaces a dirigir nuestros destinos, con el único fin de favorecer a sus amigos inversionistas”.

Tiene toda la razón Muñoz en su discurso, pero escupe al cielo y le cae en la cara: “…Llegan a serruchar los contratos sin preocuparse nunca por crear oportunidades para la gente, pues no entienden que el progreso de un país está en apoyar a los emprendedores y talentosos, de los que tenemos por montones en Colombia”.

Esta es apenas una perla de las muchas que escucharemos en las siguientes semanas de campaña.  Rodrigo Villalba dice que sí cumple. Esperanza Andrade afirma que es la esperanza. Géchem se infla para decir que no tiene investigaciones fiscales o penales (recientes). Héctor Javier Osorio sostiene  que lo suyo han sido siempre los resultados. Y el paparazito Triana promete obedecerle a sus jefes, los González Villa.

Vivimos en un mundo ambiguo, decía Ribeyro. Las palabras no quieren decir nada, las ideas son cheques sin provisión y los valores carecen de valor.

Feliz año a todos, especialmente a mis amigos los políticos, sufridos y verdugos al tiempo.

 

 

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