El alcalde de Neiva no entiende que no entiende

Me dice la tía Elisa que en su larga vida no había conocido tipo más cretino que el alcalde Lara Sánchez, que no entiende lo que está pasando en la ciudad y lo que esperan sus ciudadanos.

Le exigí a la tía respeto por la digna autoridad del burgomaestre y le pedí cambiar la palabreja porque cretino me parece abusivo. Ella, que no da brazo a torcer y barre con la lengua, me remitió al diccionario, que dice muy clarito: “estúpido, necio”.

Concejo de Neiva, presidido por cantante de música popular

Controversia por su inexperiencia política y el lenguaje crudo de sus canciones

Un día casi me linchan por decir que el flamante Club Social de Neiva se había convertido en un salón comunal que alquilaban por piezas –como un inquilinato- para subsistir. El otrora símbolo de la alta sociedad huilense se vino abajo, como otros tantos emblemas de cierta clase pudiente, que también entró en desgracia.

Ahora la democracia nos depara otra grata sorpresa, la llegada a la presidencia del Concejo de la capital de un hombre del pueblo, de la comuna 9, líder de su comunidad a través de la radio comunitaria. Y además cantante de música popular, con videos de borrachos y mujeres infieles, amores y despechos, nalgas y vagabundas.

En el Huila, un cangrejo exaltado



Un funcionario cercano al alcalde Lara sale de la cárcel y se lanza al Congreso

El exgerente de la ESE Carmen Emilia Ospina, Andrés David Cangrejo, habla más que perdido cuando aparece, que no dista mucho de un detenido tras quedar libre.

Hay cangrejos ermitaños y otras 450 especies reconocidas pero éste pertenece a la familia “locuaz”. Como todos sus semejantes en el mundo animal camina y nada hacia los lados, en agua salobre. Su cuerpo es raro, pintoresco y sus ojos brotados y agresivos, Los dientes están en su estómago.

Este Cangrejo, David, apareció cual político en campaña, retador y vociferante, como en plaza pública, en el reportaje que le hizo Jesús Antonio Rojas, a través de La Nación TV. Buen entrevistador, capaz de extraerle las entrañas –sin dolor y sin anestesia- a sus invitados, que salen contentos creyendo haberse lucido.

No falta el sapo



El mundo está lleno de aduladores y en escala más rústica y ordinaria de sapos, capaces de azotarse en público, ponerse de rodillas, besarle los pies al poderoso, agredir al crítico para obtener la confianza y el aprecio, o simplemente un buen contrato.

El señor Julio Bahamón, que suele montarse en un parapeto, nombre apropiado para su escrito semanal, saltó como batracio en defensa del gobernador y la familia González Villa y sin mencionarme habla de un columnista “que la viene  emprendiendo con toda clase de consejas, injurias, calumnias y señalamientos, contra el Dr. Carlos Julio González Villa y su hermana, con mentiras y falsas acusaciones colocando en tela de juicio a una familia digna…”.

En la tragedia del estadio, la culpa es de la vaca (Pedro Suárez)



El entonces alcalde Pedro Suárez necesitaba –al finalizar su gobierno- entregar una obra grande, no pensando en la ciudad que lo eligió sino en sus propias utilidades.

Remodelar el estadio, ampliarlo al tamaño que nunca podrán llenar, resultaba práctico, así como Cielo González ordenó construir un “intercambiador” que casi nadie utiliza pero que le costó a la ciudad un ojo de la cara, para financiar inmediatas campañas políticas. Cielo quería ser gobernadora (lo fue y la destituyeron) y Suárez tiene el descaro de pretender también esa dignidad, de la cual varios han salido ricos pero indignos.