Griselda, la super mamá cantaletosa

Hablamos a las 5 de la mañana. La Superintendente de Subsidio Familiar, Griselda Yaneth Restrepo, escogió bien la hora para responderme la llamada que le hice para preguntarle sobre el proceso de Comfamiliar.

Lo entendí como una deferencia pero terminé decepcionado. La funcionaria, que conocí como Representante a la Cámara, liberal, por el Valle, pasará de largo (lo intuyo) con el desastre que enfrenta la caja.

Griselda me dice que le echó harta cantaleta a los directivos sobre la necesidad de elegir bien, de escoger a la persona ideal para rescatar a Comfamiliar de la crisis. Ella sabe que el fardo heredado puede hundir la Caja, que ha sido valiosa para muchas cosas, e incluso ha servido para que unos pocos se hagan ricos ilegalmente.

El consejo de Comfamiliar engullido por la ballena

No necesitaron taparse la nariz porque estaban acostumbrados al mal olor. Hacían parte del Consejo directivo de Comfamiliar, le aprobaron y consintieron las fechorías de Armando Ariza, hoy en la cárcel, y varios de ellos –sin escarbar mucho- tienen familiares en puestos o se benefician con jugosos contratos.

Siete de los diez miembros se transaron, primero en encuentros de fin de semana y después cerraron “el trato” en el almuerzo del martes, de donde salieron felices a elegir a Luis Miguel Losada, sin importar que se ahonde el desastre de Comfamiliar.

Plazas Alcid recorre sus pasos universitarios en Popayán

Guillermo Plazas Alcid es el personaje huilense vivo más rutilante y respetado de la región. Fue ministro y presidente del Congreso, alcalde de Neiva, embajador, jefe liberal nacional, y a sus 80 años es figura consultada con la admiración que se tiene por los sabios.

Su esposa, Consuelo Serrato y su hija universitaria María Consuelo Plazas Serrato, le habían organizado un encuentro con sus mejores 80 amigos para celebrar su arribo a tan honrosas cumbres de la edad, pero él –siempre esquivo con los homenajes y pompas- optó por irse con su familia a recorrer la hermosa ciudad de Popayán, donde se graduó como abogado y donde dio las primeras batallas políticas, en las huestes liberales.

Por Popayán anda el doctor Plazas Alcid con su familia, visitando la universidad, su salón de clases, los museos, los edificios del Estado, sus iglesias y fachadas, y obviamente visitando a viejos amigos de la infancia como Aurelio Iragorri Hormaza.

María Consuelo escribió en La Nación una muy bonita nota sobre su padre:

Túnel entre “La Picota” y la gobernación del Huila para elegir nuevo director de Comfamiliar

Es evidente que los González Villa entienden la política como un negocio harto lucrativo y por eso compiten hoy por la dirección de Comfamiliar, que puede dejar “rendimientos” superiores a cualquier alcaldía y gobernación.

El respaldo a Luis Miguel Losada ha obligado a la construcción de un túnel oscuro entre Armando Ariza, detenido en la cárcel La Picota, por corrupción (saqueó para su beneficio a Comfamiliar) y la gobernación del Huila, en la que fue elegido Carlos Julio pero se impone su hermana Cielo González.

El intercambio de favores entre los González y Ariza fue abundante y por eso esperan continuarlo, con Luis Miguel Losada, hombre de su bolsillo, “amigo de la casa”, acompañante de andanzas.

El sucesor de Ariza, director de Comfamiliar Huila, hoy en la cárcel

El Huila está a punto de recuperar la poderosa Comfamiliar para los trabajadores –su fin supremo- después del saqueo infame que lideró Armando Ariza para sus bolsillos y el de unos pocos amigotes, inexplicablemente todavía libres. O puede sepultar la empresa si la entrega a los políticos.

De los 112 candidatos (buenos, regulares y malos) todos tienen mucha o poca cercanía partidista con algún sector en el pasado o en el presente, lo cual sería pecado venial si no llegaran al cargo “en representación” de su grupo, como fortín burocrático y caja mayor.

Hay Liberales, Conservadores, de la U, de Cambio Radical, hay muchos que son amigos del Centro Democrático, hay también académicos y de izquierda, y está Luis Miguel Losada candidato de los González Villa, claro mandadero de esa familia con todas sus mañas y vilezas.